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Retrato de Chöying Dorje, 10th Karmapa
Imagen: Wikimedia Commons

Chöying Dorje, 10th Karmapa

1604–1674 · pintor y escultor tibetano, décimo Karmapa de la escuela Kagyu

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Chöying Dorje (1604–1674) fue el décimo Karmapa, máxima autoridad de la escuela Kagyu del budismo tibetano, y uno de los artistas más destacados de la tradición tibetana. Nació en el reino de Golok, en Amdo, y fue reconocido a los ocho años por Shamar Mipam Chökyi Wangchuk, sexto Shamarpa, de quien recibió las transmisiones completas de la escuela.

Su vida estuvo marcada por la inestabilidad política del Tíbet. Un rey partidario de los Kagyu suprimió la escuela Gelug, contra la voluntad del Karmapa, y la regencia gelug pidió ayuda a Güshi Khan, que atacó Shigatse y obligó a muchos monasterios a convertirse. La guerra civil le obligó a huir y dejó a Goshir Gyaltsab como regente temporal. Durante su exilio, entre 1648 y 1672, recorrió Bután, Amdo, Kham, Birmania y Nepal, fundando monasterios. Se le atribuyen una descendencia numerosa y la renuncia a sus votos monásticos durante aquellos años.

Como artista, admiraba las estatuas indias procedentes de Cachemira, y sus esculturas, en metal o talladas en marfil, madera o caracola, se parecen estilísticamente a las de bronce de Cachemira y Swat. Sin embargo, no copió sin más los modelos antiguos. Pintó muchas obras sobre seda, con influencia china, y se inspiró en pinturas de arhats que había copiado en Tíbet. Su legado reside en esa síntesis personal de tradiciones indias, tibetanas y chinas.

Obras (2)

Milarepa seated outside a mountain cave
Milarepa seated outside a mountain cave1613Tibet Museum - Fondation Alain Bordier
Obra atribuida a Chöying Dorje, décimo Karmapa
Obra atribuida a Chöying Dorje, décimo Karmapa1650Palpung Monastery

Esta obra de 1650 se atribuye al décimo Karmapa, Chöying Dorje, una figura destacada de la tradición budista tibetana. Se conserva en el monasterio de Palpung. Como no disponemos de textos de referencia, no podemos precisar con seguridad su iconografía, su función ritual ni las circunstancias de su encargo. Lo que sí podemos afirmar es que se trata de una pieza vinculada a la práctica religiosa de su autor y a la comunidad monástica que la custodia.