
D. H. Lawrence
1885–1930 · escritor y pintor inglés, figura del modernismo británico
David Herbert Lawrence (Eastwood, Inglaterra, 1885-Vence, Francia, 1930) fue un escritor inglés, aunque también cultivó la pintura, una faceta menos conocida que su narrativa. Su obra, de carácter modernista, reflexiona sobre los efectos deshumanizadores de la modernidad y la industrialización y defiende la vitalidad, la espontaneidad y el instinto. Junto a sus novelas, cuentos, poemas, ensayos y libros de viaje, la pintura forma parte de un conjunto de actividades creativas que explica por qué su figura sigue siendo tan relevante. Su vida, marcada por la censura y por un exilio voluntario, ha condicionado en buena medida la imagen que ha dejado.
Lawrence fue el cuarto hijo de Arthur John Lawrence, un minero que apenas sabía leer, y de Lydia Beardsall, que había ejercido la docencia. Creció en el pueblo minero de Eastwood, en Nottinghamshire, cuya casa natal, en Victoria Street 8a, funciona hoy como museo. Las tensiones entre sus padres y el entorno obrero le proporcionaron material de primera mano para muchas de sus obras, y el paisaje de aquella zona, al que llamó «el campo de mi corazón», sirvió de escenario a buena parte de su ficción. Tras cursar estudios en la Nottingham High School, dejó la escuela en 1901 y trabajó durante tres meses en una fábrica de aparatos quirúrgicos, hasta que una neumonía puso fin a ese empleo. Durante la convalecencia entabló amistad con Jessie Chambers, y la pasión compartida por la lectura marcó aquel círculo de jóvenes. Entre 1902 y 1906 ejerció como maestro en la British School de Eastwood y se graduó en docencia en 1908.
En el otoño de 1908 se trasladó a Londres, donde continuó enseñando en Croydon mientras escribía. Ford Madox Ford, director de The English Review, publicó su relato «Odour of Chrysanthemums», lo que llevó a la editorial Heinemann a pedirle nuevos trabajos y dio inicio a su carrera profesional. Su primera novela, El pavo real blanco, apareció en 1910, poco después de que su madre muriera de cáncer. Lawrence describió los meses siguientes como su «año enfermo». En 1911 conoció a Edward Garnett, editor que actuó como mentor y amigo. Ese mismo año, tras otra neumonía, dejó definitivamente la enseñanza. En 1912 conoció a Frieda Weekley, casada, seis años mayor que él y madre de tres hijos, con quien compartiría el resto de su vida. Ambos huyeron a Metz, donde Lawrence fue arrestado y acusado de espionaje antes de ser liberado gracias a la intervención del padre de Frieda. Su «luna de miel» en una aldea al sur de Múnich quedó recogida en la serie de poemas ¡Mira! Hemos cruzado hasta aquí (1917). Después viajaron a Italia, donde escribió Crepúsculo en Italia y completó Hijos y amantes, publicada en 1913 y celebrada como retrato vívido de la vida obrera de provincias.
Desde Fiascherino, en el golfo de Spezia, empezó el borrador de lo que serían El arco iris y Mujeres enamoradas. La primera fue censurada por obscenidad, y la segunda no pudo publicarse durante la guerra. La pareja regresó a Inglaterra al estallar la Primera Guerra Mundial y se casó el 13 de julio de 1914. La nacionalidad alemana de Weekley y el rechazo abierto de Lawrence al militarismo despertaron sospechas, hasta el punto de que estuvieron a punto de vivir en la indigencia. Tras una acusación de espionaje y de apoyo a los submarinos alemanes, residieron en Zennor, en la costa de Cornualles.
La vida de Lawrence estuvo marcada por la censura, la persecución y la interpretación sesgada de su obra. Hacia el final de sus días pasaba por ser un pornógrafo que había desperdiciado su talento, pero E. M. Forster, en un obituario, lo describió como «el novelista imaginativo más grande de nuestra generación». Más tarde, el crítico F. R. Leavis destacó su integridad artística y su seriedad moral, y lo situó en la «gran tradición» de la novela inglesa. Hoy se le recuerda como un pensador visionario y un gran representante del modernismo, aunque algunas críticas feministas cuestionan su actitud hacia las mujeres y su visión de la sexualidad. Su pintura, menos estudiada, completa una trayectoria artística que sigue siendo objeto de debate.