
Filippo Maria Galletti (1636-1714) fue un pintor italiano del Barroco, activo sobre todo en la Toscana, Parma y Liguria. Se formó con Ciro Ferri y con Pietro Dandini, aunque algunas fuentes citan a Vincenzo Dandini. Más tarde ingresó en la orden de los teatinos como sacerdote, y buena parte de su producción se orientó hacia la pintura religiosa.
Sus encargos se reparten por varias ciudades. En Parma pintó para la iglesia de Santa Cristina, de los teatinos, y para la de Santa Lucía. En Lecce trabajó en la iglesia de Santa Irene y en Livorno, en el santuario de Montenero, donde realizó frescos. En Florencia ingresó en la Academia de Bellas Artes en 1674 y hacia 1678 trabajó en la cúpula de la iglesia de los Santos Miguel y Cayetano. En Roma colaboró con Pietro Caselli en la decoración de una capilla de San Silvestro al Quirinal.
Su legado se conoce sobre todo a través de encargos concretos más que de un estilo fácilmente definible, y su obra forma parte de la pintura religiosa de la Italia barroca tardía.