
Francesco Solimena (Canale di Serino, 1657 – Nápoles, 1747) fue uno de los grandes pintores del barroco tardío italiano y el artista más influyente de la pintura napolitana de comienzos del siglo XVIII. Procedente de una familia de pintores, se formó con su padre, Angelo Solimena, y absorbió la tradición naturalista de Francesco Guarino. Su importancia radica en haber fundido la luz dramática de Luca Giordano con el claroscuro de Mattia Preti, dando lugar a un estilo muy personal y teatral.
Tras instalarse en Nápoles hacia 1674, impulsado por el cardenal Vincenzo Orsini, futuro papa Benedicto XIII, estudió los grandes modelos del barroco napolitano. Hacia 1680 recibió sus primeros encargos independientes de frescos, y su taller llegó a dominar la pintura de la ciudad entre 1690 y 1740. Entre sus obras tempranas figuran los frescos de San Giorgio en Salerno y la sacristía de San Paolo Maggiore, donde pintó las Virtudes y dos grandes frescos, la Conversión de Saulo y la Caída de Simón el Mago.
Su estilo combina composiciones con figuras monumentales, cortinajes agitados y escenarios reducidos a unos pocos elementos arquitectónicos, siempre envueltos en haces de luz. Hacia 1690 volvió a la pintura más sombría de Preti, como se aprecia en el Milagro de San Juan de Dios. Más tarde, su obra evolucionó hacia un clasicismo más contenido, como en La expulsión de Heliodoro del templo, en el Gesù Nuovo, y en el cuadro del cardenal Althann ofreciendo a Carlos VI el catálogo de la pinacoteca imperial.
Trabajó para casi todas las cortes europeas sin salir casi nunca de Nápoles. Su legado se refleja en numerosos discípulos, entre ellos Corrado Giaquinto, que contribuyeron a difundir su manera por la pintura italiana del siglo XVIII.
Obras (18)



Esta obra de Francesco Solimena, fechada en 1705, representa la Asunción de la Virgen, tema habitual del arte religioso en el que María es llevada al cielo. Los datos disponibles no aportan más información sobre su encargo o su composición, así que la descripción se limita al asunto que representa.

Obra atribuida al pintor napolitano Francesco Solimena y fechada en 1725, conservada en la iglesia del Gesù Nuovo. La ficha disponible no aporta detalles sobre su tema, composición ni técnica, por lo que no es posible describir con seguridad su iconografía ni su contexto de encargo. Como muchas pinturas de iglesia de la época, su valor depende de su lugar original y de su relación con el conjunto decorativo del templo.

Este retrato de Francesco Solimena, fechado en 1705 y realizado al óleo sobre lienzo, muestra a una mujer rodeada de objetos que sugieren un ambiente refinado: piezas de orfebrería, un vaso, una taza de té y una joya tipo bijou, junto a una cortina que enmarca la escena. La ficha no aporta datos sobre la identidad de la retratada ni sobre el encargo, por lo que conviene describir la obra sin suponer más. Su interés reside en cómo el pintor combina el retrato con el bodegón de objetos preciosos.

Escena de la expulsión de Heliodoro del templo de Jerusalén. La composición se organiza en torno a una escalera y una balaustrada, con un ángel, un látigo y una columna que ordenan el espacio. El combate y la visión celestial se combinan en una escena de movimiento intenso.


Este óleo sobre lienzo del pintor napolitano Francesco Solimena muestra a Juan el Bautista junto a una cruz, una de las figuras más habituales de la pintura religiosa. La ficha data la obra en 1730 y la sitúa en el Museo del Prado. Al no contar con más información de referencia, conviene limitarse a lo visible: el santo identificado por su cruz, tratado como tema devocional de la pintura religiosa de su tiempo.

Óleo sobre lienzo fechado en 1728 y obra de Francesco Solimena, que retrata al emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico junto a Gundacker, conde de Althann. Su gran formato sugiere un retrato de carácter oficial, probablemente concebido para resaltar la posición del emperador y la cercanía de su acompañante. Los datos disponibles no permiten precisar su encargo.

Francesco Solimena pintó en 1706 esta escena de historia en la que Sofonisba recibe el veneno a través del mensajero de su esposo. La reina aparece junto a un trono y una columna, elementos que sitúan la acción en un ámbito solemne y subrayan el dramatismo del momento. Realizada al óleo sobre lienzo, la obra refleja el interés del pintor por los temas trágicos de la antigüedad.



Esta pintura de Francesco Solimena muestra la Adoración de los pastores, escena del nacimiento de Cristo en la que los pastores acuden a reconocer al recién nacido. La fecha asignada, 1800, resulta difícil de conciliar con la vida del pintor, fallecido en 1747, así que conviene tomarla con cautela. Es una obra religiosa realizada al óleo sobre lienzo.

La obra muestra al pintor griego Zeuxis en el momento en que elige, entre varias jóvenes de Crotona, los modelos para componer su retrato de Venus. Francesco Solimena la pintó en 1690 con óleo sobre lienzo, y hoy se conserva en el Palazzo Madama. Como pintura de historia, recurre a un episodio de la Antigüedad más que a una escena contemporánea.

La obra representa el episodio bíblico del encuentro de Jacob y Raquel junto al pozo de Harán, narrado en el Génesis. Francesco Solimena la pintó en 1705 al óleo sobre lienzo y se conserva en la Galería de la Academia de Venecia. Más allá de identificar el tema, la información disponible dice poco sobre su encargo o su recepción, así que conviene leerla con prudencia.

Este óleo de Francesco Solimena, fechado en 1705, recrea el episodio bíblico en el que Rebeca atiende al siervo de Abraham junto a un pozo, según el relato del Génesis. La ficha no aporta datos sobre encargo, destino ni composición, así que conviene una lectura prudente centrada en el tema narrado. Se conserva en la Galería de la Academia de Venecia.

Esta tabla al óleo muestra a la Virgen con el Niño junto a san Mauro, santo cuyo nombre da título al conjunto. Los datos disponibles no permiten precisar fecha, encargo ni particularidades de su composición, de modo que la lectura se limita al tema y al soporte. Hoy forma parte de los fondos del Museo Cívico de Castel Nuovo.

La obra recoge el episodio de la matanza de los Giustiniani en Quíos, tema que el título identifica y que la ficha no desarrolla más. Es un óleo sobre lienzo de gran formato y composición vertical, fechado en 1750, y se conserva en el Museo de Capodimonte de Nápoles, donde puede contemplarse el conjunto de la escena.
Dónde ver su obra
- Staatliche Kunstsammlungen Dresden Dresde · 2
- Galería de la Academia de Venecia Venecia · 2
- Art Gallery of South Australia Ciudad de Adelaide · 1
- Museo de los Agustinos Toulouse · 1
- Museo del Louvre París · 1
- Museo Metropolitano de Arte Nueva York · 1
- Museo del Prado Madrid · 1
- Museo de Historia del Arte de Viena Viena · 1
- Museo Nacional de Arte de Azerbaiyán Bakú · 1
- Museo de Arte e Historia de Narbona Narbona · 1
- Museo Nacional de Capodimonte Nápoles · 1
Maestros y alumnos
Estudió con
- Angelo Solimena 1629–1716
Alumnos
- Corrado Giaquinto 1703–1766
Curiosidades
Un retrato con gran eco
El encargo del cardenal Althann al emperador Carlos VI suscitó, según las fuentes, un verdadero entusiasmo. La obra, hoy en el Kunsthistorisches Museum de Viena, muestra al prelado ofreciendo el catálogo de la pinacoteca imperial, un tema de representación cortesana que dio a Solimena una gran visibilidad entre las cortes europeas.