
Joseph Kutter (Luxemburgo, 1894-1941) es considerado uno de los pintores más importantes de Luxemburgo. Aunque recibió una fuerte influencia de los impresionistas, desarrolló un estilo expresionista propio. Nacido en la ciudad de Luxemburgo, en el seno de una familia vinculada a la fotografía, se formó en Estrasburgo y Múnich, donde estudió en la Academia entre 1917 y 1918 bajo la impronta de Wilhelm Leibl.
A partir de 1919, influido por Cézanne, expuso en las muestras de la Secesión de Múnich. Regresó a Luxemburgo en 1924, pero siguió exponiendo en Múnich hasta 1932, tras las críticas negativas que recibieron sus desnudos en su ciudad natal. Desde 1925 se interesó por el expresionismo flamenco, y con el apoyo del crítico André de Ridder participó en el Salón de Otoño de París en 1926, año en que fue miembro fundador del movimiento de la Secesión luxemburguesa. Sus figuras, a menudo en primer plano y con trazos vigorosos, se hicieron reconocibles por sus narices muy grandes. En 1933, tras el ascenso de Hitler, dejó de exponer en Alemania al ser considerado un artista degenerado.
En 1936 recibió el encargo de dos grandes obras, Luxemburgo y Clervaux, para el pabellón del país en la Exposición Internacional de París. Mientras trabajaba en ellas comenzó a padecer una enfermedad dolorosa que los médicos no lograron diagnosticar. En sus periodos de mejoría pintó sus payasos, figuras tristes y desesperadas que reflejan su sufrimiento. Murió en la ciudad de Luxemburgo el 2 de enero de 1941. Su legado es hoy el de referente de la pintura luxemburguesa del primer tercio del siglo XX.
Obras (2)


Retrato del ciclista Nicolas Frantz junto a su bicicleta, pintado por Joseph Kutter en 1932. La obra se enmarca en el expresionismo, corriente que deforma la forma para intensificar la emoción frente a la mera apariencia. Realizado al óleo sobre un lienzo de gran formato, el retrato convierte al deportista en una figura monumental, y el título apunta probablemente al valor que se da al logro atlético.
Dónde ver su obra
- Museo Nacional de Historia y Arte Luxemburgo · 2
Curiosidades
Un retrato de un ciclista
El Campeón (1932), conservado en el Museo Nacional de Arte e Historia de Luxemburgo, representa al ciclista de competición luxemburgués Nicolas Frantz (1899-1985). La elección de un deportista como protagonista contrasta con la figura del payaso, tema que dominó su obra posterior. La pintura muestra a un personaje de su tiempo retratado con la misma atención frontal que aplicó a sus modelos.