Consagración de San Luis Gonzaga como patrono de la juventud
Francisco de Goya, 1763

Esta obra temprana de Francisco de Goya muestra la consagración de san Luis Gonzaga como patrón de la juventud. En el centro, el papa Benedicto XIII se dirige a un grupo de jóvenes y les presenta al santo italiano como modelo de conducta. Una filacteria que sale de la boca del pontífice lo resume con la frase latina «Fíjate, y sigue su ejemplo». Arriba, el dedo del papa señala a san Luis, que aparece en gloria con hábito jesuita, rodeado de ángeles y sosteniendo un ramo de azucenas, símbolo de pureza. En el plano inferior, una cartela de inscripción que hoy está cubierta de blanco identifica al santo y a la figura pontificia.
La escena tiene una lectura doble: el lienzo separa con claridad lo divino, en la zona alta, de lo humano, en la parte baja, y ambos se enlazan mediante un gesto y una mirada. Al fondo aparece un episodio narrado que alude al traslado de los restos del santo a la iglesia de San Ignacio, en Roma.
La pintura se realizó hacia 1763 para la iglesia jesuita de Santa María del Pilar de Calatayud, hoy conocida como San Juan el Real. Tras la expulsión de los jesuitas en 1767, pasó a la ermita de la Virgen de Jaraba, donde fue redescubierta en 1985. Su autoría goyesca se atribuye, y se considera una obra de juventud, probablemente influida por las enseñanzas de José Luzán y próxima a la escuela rococó italiana. Lo revelan rasgos como cierta torpeza en el dibujo de algunas figuras, las posturas forzadas de los personajes inferiores y una concepción barroca del enlace entre temas.
Sin embargo, el cuadro anticipa rasgos posteriores del pintor: una pincelada suelta y un tratamiento del color notablemente libre. Por ello interesa como documento de sus inicios y del ambiente religioso y artístico aragonés de mediados del siglo XVIII.
- Pintor
- Francisco de Goya
- Fecha
- 1763
- Técnica
- óleo, lienzo
- Medidas
- 127 × 88 cm
- Museo
- Museo de Zaragoza, Zaragoza
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