Dos personas. Los solitarios
Edvard Munch, 1900

Dos personas. Los solitarios es uno de los motivos que Edvard Munch trabajó durante casi cuatro décadas, en pintura al óleo, aguafuerte y xilografía. Muestra a una mujer y a un hombre de espaldas en una playa frente a un mar en calma. La relación entre ambas figuras se interpreta como una tensión erótica entre los sexos, pero también como distancia y soledad. La primera versión, de 1892, se destruyó en una explosión en 1901, así que su imagen solo sobrevive en una fotografía en blanco y negro. Munch la pintó en Åsgårdstrand, una localidad costera noruega donde pasaba los veranos, a partir de una experiencia de 1891 vinculada a un amor desdichado de su amigo Jappe Nilssen. Hacia 1906-1908 realizó nuevas versiones, entre ellas la que conserva el Busch–Reisinger Museum, cuya ficha la sitúa en 1900 aunque su título remite a ese periodo posterior. La composición es deliberadamente sencilla. La mujer, vestida de blanco y con el pelo rubio, mira al mar, y el hombre, de traje oscuro, parece acercarse a ella, pero aparece detenido a mitad de movimiento. Ambas figuras son las únicas verticales de la imagen, que está dominada por las líneas horizontales curvas de la playa, el mar y el cielo. El cielo sin nubes repite el tono del agua, y solo la playa, con sus piedras pulidas por la marea, aporta color. El resultado transmite una quietud casi absoluta y un aislamiento que separa y une a la pareja a la vez. En algunas versiones aparece además un 'pilar de luna', el reflejo vertical de la luna en el agua, que Munch usaba como símbolo erótico ambiguo entre las figuras.
- Pintor
- Edvard Munch
- Fecha
- 1900
- Técnica
- óleo, lienzo
- Medidas
- 81 × 112 cm
- Museo
- Busch–Reisinger Museum, Cambridge
- Género
- simbolismo
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