El campesino y el ladrón de nidos
Pieter Brueghel el Viejo, 1568

El campesino y el ladrón de nidos es un óleo sobre tabla que Pieter Brueghel el Viejo pintó en 1568, un año antes de su muerte, y que se conserva en el Museo de Historia del Arte de Viena. La escena parece ilustrar un refrán neerlandés cuyo sentido se resume así: quien sabe dónde está el nido tiene el conocimiento, pero quien lo roba se queda con el nido. A partir de esa idea, el cuadro plantea un contraste moralizante entre el individuo activo y malintencionado, el ladrón que trepa al árbol, y el hombre pasivo que, pese a la adversidad, se mantiene virtuoso. Brueghel trató un motivo parecido en su dibujo Los apicultores, conservado en Berlín.
El detalle más comentado es la figura que señala con el brazo. Una lectura posible es que este campesino juzga al ladrón sin advertir que él mismo está a punto de caer al agua que tiene delante, un giro irónico que refuerza el tono moral de la escena. Además, algunos estudiosos han sugerido que el gesto procede de la pintura italiana que Brueghel conoció en su viaje, en concreto del San Juan de Leonardo, y que el pintor lo habría convertido en una parodia profana de ese modelo.
La obra forma parte de un grupo de cuadros tardíos, junto a El país de la Cucaña, La danza campesina y La boda campesina, en los que las figuras aparecen con una presencia monumental poco habitual en el conjunto de su producción. Tras regresar de Italia, Brueghel había vuelto en un primer momento a la tradición de Amberes en la que se había formado, pero estas últimas obras muestran que el estudio del arte italiano, y en particular de Miguel Ángel, había dejado una huella duradera en su manera de componer y de dar volumen a los cuerpos.
- Pintor
- Pieter Brueghel el Viejo
- Fecha
- 1568
- Técnica
- óleo, tabla
- Medidas
- 59 × 68 cm
- Museo
- Museo de Historia del Arte de Viena, Viena
- Género
- escena de género
- Representa
- campesino
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