El retorno del hijo pródigo
Bartolomé Esteban Murillo, 1668

El regreso del hijo pródigo es uno de los ocho lienzos que Bartolomé Esteban Murillo pintó hacia 1667-1670 para la Hermandad de la Caridad de Sevilla, institución de la que el propio artista formaba parte. El encargo partió de su hermano mayor, Miguel Mañara, y buscaba ilustrar la «caridad cristiana» en la decoración de la sede de la corporación. Hoy el cuadro pertenece a la Galería Nacional de Arte de Washington, pero, como otros de la serie, salió de España tras el saqueo napoleónico de 1810, y solo cuatro de las ocho pinturas permanecen en el Hospital de la Caridad.
El asunto procede del Evangelio de Lucas (15, 11-32). Un padre con dos hijos accede a entregar al menor la parte de la herencia que le corresponde; el joven la malgasta, cae en la miseria y decide volver para pedir trabajo como jornalero. El padre, al verlo llegar, lo perdona y lo acoge. En la lectura habitual de la parábola, el padre representa a Dios y el hijo a los seres humanos, de modo que el relato promete el perdón a quien se arrepiente con sinceridad.
Murillo escoge el momento del reencuentro. Las vestiduras nuevas y el anillo del hijo aluden a la recuperación de su antigua posición familiar, y un ternero cebado se conduce al matadero para el banquete. La composición se organiza en una pirámide de figuras de tamaño casi natural, con padre e hijo en el centro. El color más vivo aparece sobre todo en el criado que sostiene las ropas, mientras el resto del cuadro se mueve en tonos más contenidos, lo que concentra la atención en el abrazo.
La escena tiene un carácter casi teatral, y Murillo se apoya en la vida cotidiana de su entorno para dar verosimilitud a los personajes. Ese realismo se percibe en detalles humildes, como los pies sucios del hijo pródigo o el cachorro que salta a saludarlo, y, sobre todo, en la sonrisa sincera del muchacho que acompaña al ternero. Son gestos que acercan una historia moral a la experiencia del espectador.
- Pintor
- Bartolomé Esteban Murillo
- Fecha
- 1668
- Técnica
- óleo, lienzo
- Medidas
- 236 × 261 cm
- Museo
- Galería Nacional de Arte, Washington D. C.
- Género
- arte religioso
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