Retrato del pintor Lovis Corinth
Max Liebermann, 1899

Este retrato de 1899 muestra a Lovis Corinth, colega pintor alemán, en un busto sentado y visto casi de perfil. Liebermann lo pintó durante una visita de Corinth a Berlín, con ocasión de la primera exposición de la Secesión berlinesa; ambos artistas se retrataron mutuamente ese mismo día. Años después, Liebermann recordó aquel intercambio con ironía, comentando que pintarse mutuamente era una de las mejores maneras de reñir, y es sabido que la relación entre ambos acabó deteriorándose.
La composición es poco habitual en la obra de Liebermann, que solía colocar a sus modelos de frente. Aquí Corinth ocupa por completo una silla, con el brazo izquierdo apoyado en el reposabrazos, y gira ligeramente la cabeza para mirar al espectador por encima del hombro. El cuerpo apenas se insinúa; la atención recae en el rostro, con su prominente bigote, y en los hombros. Sigrid Achenbach y Matthias Eberle interpretan esta contención como una forma de resguardo más que de exhibición de fuerza, en contraste con los autorretratos de Corinth. El fondo gris irisado, neutro, como en otros retratos del pintor, concentra la mirada en la figura.
- Pintor
- Max Liebermann
- Fecha
- 1899
- Técnica
- óleo, lienzo
- Medidas
- 88 × 63 cm
- Movimiento
- impresionismo
- Género
- retrato
- Representa
- Lovis Corinth, alemán, blanco, varón
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