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San Sebastián

Sandro Botticelli, 1474

San Sebastián, Sandro Botticelli
Imagen: Wikimedia Commons

San Sebastián, pintado por Sandro Botticelli en 1474, muestra al santo casi desnudo en el momento posterior a su martirio. Sebastián permanece de pie, con las muñecas atadas, junto a un tronco seco que han cortado a modo de poste y que se alza en el centro de la composición. Lleva solo un paño de pureza y soporta con serenidad las flechas clavadas en su cuerpo, una actitud que contrasta con la tensión dramática que solía asociarse a este tema. Lo más llamativo del cuadro es que no se centra únicamente en el suplicio: al fondo se ven los verdugos alejándose, uno de ellos ocupado en cazar garzas, un motivo poco frecuente en las representaciones del santo. El paisaje, con su cielo y su vegetación, está tratado con notable detalle, y el conjunto transmite una calma casi elegíaca.

La obra se hizo para ocupar una de las columnas interiores de la iglesia florentina de Santa Maria Maggiore, donde se colocó con ceremonia el 20 de enero de 1474, día de la festividad del santo. Su formato alargado y estrecho responde precisamente a ese emplazamiento, pensado para verse desde el suelo de la nave. Era habitual en la Edad Media fijar pinturas sobre los pilares de los templos, costumbre que con el tiempo desapareció y hoy hace difícil imaginar cómo se contemplaban estas piezas.

El interés de la pintura reside también en su lenguaje figurativo. Sebastián es prácticamente el primer desnudo masculino del arte florentino tras el David de Donatello, si se deja aparte el cuerpo de Holofernes en otra obra temprana de Botticelli. El pintor recurre a proporciones armónicas y a la postura de contrapposto, de raíz clásica, aunque el escorzo de los pies revela todavía cierta inseguridad, un rasgo que sitúa la obra en la primera etapa del artista.

El crítico Kenneth Clark destacó que este desnudo alcanza un reposo poco habitual en el Quattrocento florentino, dominado por figuras en movimiento violento. Más tarde, el poeta Rainer Maria Rilke escribió un poema sobre el santo que guarda una relación sorprendente con la descripción y el ánimo de la pintura.

Pintor
Sandro Botticelli
Fecha
1474
Técnica
panel de álamo
Medidas
195 × 75 cm
Museo
Gemäldegalerie de Berlín, Berlín
Movimiento
Primer Renacimiento
Género
arte religioso
Representa
acantilado, árbol, espada, escudo, palacio, Sebastián de Milán, piedra, flecha

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