Venus de Urbino
Tiziano, 1538

La Venus de Urbino, pintada por Tiziano en 1538, muestra a una joven desnuda recostada sobre un lecho en el interior de un palacio, con la mirada fija en quien la contempla. Su mano izquierda cubre el pubis y en la derecha sostiene un ramo de flores, detalles que refuerzan el carácter sensual de la escena. En el fondo, dos criadas vestidas, de tonos fríos, rebuscan en un cassone, un arcón de los que solían guardarse ropas de boda, lo que ha llevado a relacionar la obra con el matrimonio. Junto a la figura duerme un perrito, símbolo habitual de fidelidad, que aquí aparece dormido.
La composición está organizada en una línea oblicua que conduce la mirada hasta el cuerpo de la mujer, realzado por la luz cálida sobre la piel y por el contraste con el fondo oscuro y el colchón. La perspectiva se abre hacia el exterior, con una ventana, un árbol y el cielo, en una arquitectura que la sitúa en un espacio doméstico y no en un paraje mitológico.
La pintura se inspira en la Venus dormida atribuida a Giorgione, pero se aleja del ideal renacentista de una figura distante y divina. Aquí la desnuda parece consciente de su belleza y de su desnudez, y la obra es importante por haber llevado al primer plano la sensualidad del desnudo femenino con una gran pureza formal.
Sobre su destinatario y su significado existen varias interpretaciones. Se ha relacionado con un encargo para Ippolito de' Medici y con la figura de una cortesana veneciana, y también con la boda de Guidobaldo II della Rovere. Ninguna de estas lecturas es concluyente. La obra fue después una referencia para Manet en su Olympia.
- Pintor
- Tiziano
- Fecha
- 1538
- Técnica
- óleo, lienzo
- Medidas
- 119 × 166 cm
- Museo
- Galería Uffizi, Florencia
- Movimiento
- escuela veneciana
- Género
- pintura mitológica, desnudo
- Representa
- árbol, cojín, ramo de flores, melena, perro, crepúsculo, pendiente, colchón
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