Retrato de Ranuccio Farnesio
Tiziano, 1541

Tiziano retrató a Ranuccio Farnesio con doce años, hacia 1541-1542. Era el cuarto hijo de Pier Luigi Farnesio, duque de Parma y comandante de las tropas pontificias, y nieto del papa Paulo III, cuyo favor el pintor cultivó durante décadas. El encargo llegó por medio del obispo Cornaro, que lo destinó como regalo para la madre del joven, Girolama Orsini, de modo que el cuadro funcionaba también como gesto de cortesía hacia una de las familias más influyentes de Italia.
La obra se sitúa en el camino de Tiziano hacia la corte romana. Fue uno de sus primeros retratos para los Farnesio y abrió una relación que se prolongó con otros muchos encargos. Para entonces ya era uno de los retratistas más solicitados, tras haber pintado a patricios venecianos, a los Gonzaga, a los Della Rovere y al emperador Carlos V.
La composición es sobria. El joven aparece a media figura y a tamaño natural, emergiendo de un fondo oscuro que concentra la luz en su rostro y en el brillo rosado de su jubón de raso. Sobre la ropa cae un manto negro con la cruz blanca de la Orden de Malta, a la que acababa de incorporarse, y que subraya su rango. Tiziano combina esa dignidad con una caracterización psicológica discreta: el muchacho aparece serio y atento, en el umbral de una vida pública que el cuadro sugiere sin dramatizar.
Por ello suele citarse como una de las grandes obras del retrato del Alto Renacimiento. Su recorrido posterior fue largo, pasando por colecciones Farnesio, por coleccionistas ingleses y finalmente por la de Samuel H. Kress, desde la que llegó a la Galería Nacional de Arte de Washington. En la parte derecha aparece la firma «Titianvs F.», que confirma la autoría de Tiziano.
- Pintor
- Tiziano
- Fecha
- 1541
- Técnica
- óleo, lienzo
- Medidas
- 90 × 74 cm
- Museo
- Samuel H. Kress Collection
- Movimiento
- escuela veneciana
- Género
- retrato
- Representa
- Ranuccio Farnesio
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