
Pedro Pablo Rubens (Siegen, 1577 - Amberes, 1640) fue el pintor más influyente de la tradición barroca flamenca. Nacido en el Sacro Imperio Romano Germánico, de padres refugiados calvinistas procedentes de Amberes, pasó la mayor parte de su vida en la ciudad de sus progenitores, que entonces formaba parte de los Países Bajos Españoles. Su obra, de gran dinamismo, color y sensualidad, dominó el panorama artístico del norte de Europa durante la primera mitad del siglo XVII y sigue siendo el punto de referencia para entender el barroco católico. Importa además por su taller, por su papel como diplomático y por la manera en que combinó el estudio de la Antigüedad clásica con el realismo de su tradición.
Orígenes y formación
Su padre, Jan Rubens, era abogado y había sido concejal en Amberes antes de abrazar el calvinismo. En 1568 la familia huyó a Colonia por las persecuciones religiosas que siguieron a la Beeldenstorm, la oleada de destrucción de imágenes de 1566. Jan Rubens mantuvo después una relación con Ana de Sajonia, segunda esposa de Guillermo de Orange, lo que le costó la cárcel y la obligación de residir en Siegen, donde nació Peter Paul. Tras la muerte de Jan en 1587, la madre regresó con sus hijos a Amberes, ya reconvertida al catolicismo. Allí el joven recibió una educación humanista en una escuela latina, donde aprendió latín y lengua clásica, y compartió aula con Balthasar Moretus, nieto del impresor Cristóbal Plantino.
Las dificultades económicas de la familia le obligaron a trabajar desde joven. Entró como paje al servicio de la condesa Margaretha de Ligne-Arenberg, en Oudenaarde, aunque su inclinación era otra: desde niño había copiado grabados de Hans Holbein el Joven, Tobias Stimmer y Marcantonio Raimondi. Hacia 1592 inició su aprendizaje pictórico con el paisajista Tobias Verhaecht, pero lo dejó al cabo de un año porque quería dedicarse a la pintura de historia. Continuó con Adam van Noort, un pintor de la generación de los llamados romanistas, artistas que habían viajado a Roma y habían vuelto con el repertorio italiano. Su último maestro fue Otto van Veen, que le transmitió el ideal del pictor doctus, el pintor erudito que conoce la teoría del arte, la literatura clásica y los maestros del Renacimiento. Rubens terminó su aprendizaje en 1598, el año en que ingresó como maestro independiente en el gremio de San Lucas de Amberes.
Italia y el descubrimiento de los maestros
En 1600 viajó a Italia con su primer alumno, Deodat del Monte. En Venecia descubrió la pintura de Tiziano, Veronés y Tintoretto, cuyo colorido y composición dejaron una huella duradera en su paleta. Poco después entró al servicio del duque de Mantua, Vincenzo Gonzaga, que era un gran coleccionista. Su cargo lo obligaba a retratar a la familia ducal, copiar obras de la colección y ocuparse de la decoración de los palacios. Con apoyo del duque viajó a Roma en 1601, donde estudió el arte griego y romano, en especial el grupo escultórico del Laocoonte, y copió obras de Miguel Ángel, Rafael y Leonardo. También quedó impresionado por el naturalismo de Caravaggio, al que defendió más tarde, por ejemplo al recomendar la compra de La muerte de la Virgen para el duque.
En Roma realizó su primer gran encargo religioso, un tríptico para la basílica de la Santa Cruz de Jerusalén. En 1603 fue enviado a España en una misión diplomática para entregar regalos del duque a Felipe III y a su valido, el duque de Lerma. Llegó a Alicante y, al no encontrar la Corte en Madrid, tuvo que viajar por tierra hasta Valladolid. Durante su estancia pintó el Retrato ecuestre del duque de Lerma, de gran equilibrio y vigor, con escorzos del caballo muy logrados, y realizó algunas obras sobre bustos de apóstoles, hoy en el Museo del Prado. Esta misión inauguró una larga serie de viajes en los que arte y diplomacia iban unidos.
Entre 1604 y 1608 permaneció en Italia, primero en Mantua y después en Génova y Roma. En Génova pintó numerosos retratos de la aristocracia, como el de la marquesa Brigida Spinola-Doria, y el de Maria Serra Pallavicino, considerado uno de sus mejores retratos, cuyo estilo influiría después en Van Dyck, Reynolds y Gainsborough. Allí también recopiló los dibujos de los palacios de la ciudad, que se publicaron en 1622 como Palazzi di Genova. El libro difundió en el norte de Europa el modelo de palacio genovés y le sirvió de inspiración para su propia casa en Amberes. En Roma, entre 1606 y 1608, recibió su encargo más importante hasta entonces: el altar mayor de la iglesia de Santa Maria in Vallicella, la Chiesa Nuova. La primera versión, un lienzo que representaba a varios santos adorando una imagen de la Virgen con el Niño, fue sustituida casi de inmediato por una versión sobre tres paneles de pizarra, con una cubierta de cobre desmontable pintada también por él, para mostrar la imagen milagrosa en días señalados. Los romanos, poco acostumbrados a la pintura flamenca, reaccionaron con sorpresa ante aquel estilo.
Lo aprendido en Italia marcó toda su trayectoria posterior. Siguió escribiendo cartas en italiano, firmó como «Pietro Pauolo Rubens» y habló muchas veces de su deseo de volver, un proyecto que nunca llegó a cumplirse.
Amberes y el taller
A finales de 1608 regresó a Amberes, al enterarse de que su madre estaba enferma. Ella murió el 19 de octubre, antes de que llegara. Su intención inicial era volver a Italia, pero la situación de la ciudad le hizo quedarse. Amberes vivía entonces un clima de optimismo tras la firma del Tratado de Amberes, el 9 de abril de 1609, que dio paso a la Tregua de los Doce Años entre España y las Provincias Unidas. La ciudad esperaba recuperar su prosperidad comercial. En ese contexto la corporación municipal le encargó La Adoración de los Reyes Magos para la Cámara de los Estados, donde se negociaba la tregua; el tema aludía de forma velada a los beneficios que se esperaban del acuerdo. La obra, hoy en el Museo del Prado, le valió 1.800 florines.
En septiembre de 1609 fue nombrado pintor de cámara de los gobernadores de Flandes, el archiduque Alberto de Austria y la infanta Isabel Clara Eugenia, con un sueldo anual y permiso para residir en Amberes en lugar de en la corte de Bruselas y para trabajar para otros clientes. El 3 de octubre de 1609 se casó con Isabella Brant, hija de un funcionario municipal culto y rico con quien mantuvo una estrecha relación. En 1610 se instaló en una casa que había comprado y que remodeló según su propio diseño, combinando el renacimiento italiano, en especial los palacios genoveses, con elementos del barroco y de la arquitectura flamenca. Esa casa, hoy la Rubenshuis, albergaba vivienda, taller, biblioteca y una colección de arte entre las más amplias de la ciudad. Desde 1946 funciona como casa-museo, aunque solo se conservan el pórtico y el pabellón del jardín originales.
Sus primeros cuadros de altar para la catedral de Nuestra Señora, La elevación de la cruz (1610) y El descendimiento (1611-1614), le consagraron como principal pintor de Flandes. En el primero se advierte la síntesis entre la Crucifixión de Tintoretto para la Scuola Grande di San Rocco, el dinamismo de las figuras de Miguel Ángel y su propio estilo. Esa obra se considera un ejemplo destacado del arte religioso barroco.
En esta etapa organizó un taller numeroso, en el que colaboraban aprendices, ayudantes y pintores especializados. Su discípulo más célebre fue Anton van Dyck, al que el propio Rubens consideró el mejor de sus alumnos. Recurrió también a especialistas como Frans Snyders, pintor de animales y bodegones, y a su amigo Jan Brueghel el Viejo, pintor de flores. El taller se ocupaba de ejecutar partes de los cuadros, de supervisar copias y de producir estampas. Rubens se implicó especialmente en la producción gráfica: diseñó ilustraciones para libros, sobre todo para Balthasar Moretus, y editó grabados bajo su control, con el fin de difundir su obra y frenar las reproducciones no autorizadas, en especial en las Provincias Unidas. Obtuvo privilegios de edición en varios territorios y contrató a grabadores como Lucas Vorsterman, Paulus Pontius y Willem Panneels. Fue muy exigente, y su relación con Vorsterman, que llegó a abandonar el taller, dejó constancia de la presión que ejercía sobre sus colaboradores.
Misiones diplomáticas y el ciclo de María de Médici
En 1621 María de Médici, reina madre de Francia, le encargó dos grandes ciclos alegóricos sobre su vida y la de su difunto esposo, Enrique IV, para decorar el Palacio del Luxemburgo de París. El ciclo de la reina, formado por veintiún lienzos además de retratos, se completó a finales de 1624 y se instaló en 1625. Hoy se exhibe en el Louvre. El dedicado a Enrique IV no llegó a realizarse, aunque Rubens hizo algunos bocetos.
Tras el fin de la Tregua en 1621, los monarcas españoles le confiaron varias misiones diplomáticas. Entre 1627 y 1630 viajó entre las cortes de España e Inglaterra para intentar la paz entre los Países Bajos Españoles y las Provincias Unidas, y también visitó estas últimas como artista y como diplomático. Su posición social tuvo que defenderse en ocasiones, porque algunos cortesanos consideraban que un caballero no podía ejercer un oficio manual, aunque otros lo recibieron como a un igual. Felipe IV le concedió la patente de nobleza en 1624, a instancias de la infanta Isabel Clara Eugenia, que además le nombró gentilhombre de cámara. Carlos I de Inglaterra lo ennobleció en 1630, y la Universidad de Cambridge le concedió en 1629 el título honorífico de Maestro en Artes.
En septiembre de 1628 llegó por segunda vez a Madrid, donde permaneció hasta abril de 1629. Se alojó en el Alcázar y trató al pintor de corte Diego Velázquez, con quien trabó una gran amistad. Fue Rubens quien le animó a viajar a Italia para completar su formación, y ambos acordaron ir juntos, pero Rubens regresó a Amberes y Velázquez hizo el viaje sin él. Durante aquella estancia pintó obras para el rey y para el marqués de Leganés, y copió numerosas obras de Tiziano de la Colección Real. En el inventario de sus bienes tras su muerte figuran no menos de treinta copias de obras del maestro de Cadore. Al año siguiente viajó a Londres, donde pintó Minerva protege a la Paz de Marte, o Alegoría de la Paz y la Guerra (1629), que hoy se conserva en la National Gallery de Londres y que entregó a Carlos I como presente. La obra expresa su compromiso con la paz.
La última década y Het Steen
En 1630, cuatro años después de la muerte de Isabella Brant, se casó con Hélène Fourment, de dieciséis años, hija de un comerciante de sedas y tapices y sobrina política suya por parte de la hermana de su primera esposa. Él tenía entonces cincuenta y tres años. Tuvieron cinco hijos, el último de los cuales nació en 1641, ocho meses después de la muerte del pintor. Hélène fue su principal modelo en los años treinta y se la reconoce en muchas figuras femeninas voluptuosas de la época, como en El juicio de Paris o en Las tres Gracias, ambas en el Prado, y en Helena Fourment saliendo del baño. También hizo varios retratos suyos.
Durante esta década siguió atendiendo encargos de la Corte española. Felipe IV le pidió los cuadros para la Torre de la Parada, a las afueras de Madrid, un conjunto de escenas de mitología clásica en su mayoría realizadas con la colaboración del taller. Carlos I le pidió los lienzos para el techo de la Banqueting House del Palacio de Whitehall, en Londres. Al mismo tiempo exploró una pintura más personal, en la que muchas obras no estaban destinadas a la venta.
En 1635 adquirió el castillo de Het Steen, en Elewijt, en el campo cercano a Amberes, donde pasó gran parte de su tiempo. Aunque ya desde finales de los años diez había pintado paisajes, la posesión del castillo le llevó a dedicarse con más intensidad a este género. Vista de Het Steen al amanecer, en la National Gallery de Londres, y El regreso de los campesinos del campo, en la Galería Palatina de Florencia, muestran una naturaleza exuberante y un estilo muy personal. Murió el 30 de mayo de 1640 en Amberes, a los sesenta y dos años, de un fallo cardíaco provocado por la gota crónica que padecía. Fue enterrado en la iglesia de Santiago de la ciudad, donde su viuda hizo colocar, en 1642, un retablo con La Virgen y el Niño rodeados de santos, en el que se cree que el pintor se retrató a sí mismo como San Jorge y a Hélène como la Magdalena.
Estilo y técnica
Las pinturas de Rubens se reconocen por la viveza del colorido, tomado de la escuela veneciana, sobre todo de Tiziano, y por el movimiento de las composiciones. Sus figuras masculinas son musculosas, con influencia de Miguel Ángel, y las femeninas, sensuales, a menudo representadas en escorzo y con una pincelada suelta. Trabajó sobre tabla durante más tiempo que otros artistas de su generación, incluso en obras de gran formato, aunque también usó lienzo, sobre todo cuando debía enviar la obra a larga distancia. En algunos retablos empleó la pizarra para reducir los reflejos. Su temática fue muy variada: religiosa, histórica, mitológica y alegórica, cacerías, paisajes y retratos. Según el catálogo de Michael Jaffé, su producción incluye 1.403 obras, sin contar las copias del taller, y se conservan unos mil quinientos cuadros y casi nueve mil dibujos.
Su obra gráfica y de diseño fue igual de extensa: cartones para tapices, como las series sobre la historia de Decio Mus, Constantino, el Triunfo de la Eucaristía o la historia de Aquiles, y portadas e ilustraciones para editores de Amberes. Realizó también dibujos a sanguina, una técnica que practicó durante toda su carrera.
Legado
Rubens murió rico y con una enorme reputación. Su influencia fue muy amplia. Van Dyck, que se formó en su taller, llevó su estilo a Inglaterra, y otros colaboradores como Jordaens, Quellinus o Thulden prolongaron su manera en Flandes y en el norte. Su nombre dio lugar al adjetivo «rubensiano», que alude a una figura femenina generosa en carnes, y su modelo de pintor erudito, capaz de dialogar con los poderosos y de manejar la teoría del arte, se convirtió en referencia para las academias posteriores. Hoy la mayor colección de sus obras se conserva en el Museo del Prado, con unos noventa cuadros, aunque la cifra varía según la atribución de algunas piezas, y en la Rubenshuis de Amberes, el Louvre, la National Gallery de Londres, la Alte Pinakothek de Múnich o el Museo de Historia del Arte de Viena se encuentran también obras destacadas de su producción.
Cronología
- 1577
- Nace en Siegen, en el Sacro Imperio Romano Germánico, el 28 de junio.
- 1568
- La familia huye a Colonia por las persecuciones religiosas.
- 1592
- Comienza su aprendizaje con el paisajista Tobias Verhaecht.
- 1598
- Termina su aprendizaje con Otto van Veen e ingresa como maestro en el gremio de San Lucas de Amberes.
- 1600
- Viaja a Italia y entra al servicio del duque de Mantua.
- 1603
- Misión diplomática en España, donde pinta el retrato ecuestre del duque de Lerma.
- 1606
- Trabaja en Roma en el altar de Santa Maria in Vallicella, su encargo más importante hasta entonces.
- 1608
- Regresa a Amberes tras la muerte de su madre.
- 1609
- Firma de la Tregua de los Doce Años y nombramiento como pintor de cámara; boda con Isabella Brant.
- 1610
- Pinta La elevación de la cruz para la catedral de Amberes y se instala en su casa de la ciudad.
- 1621
- María de Médici le encarga los ciclos para el Palacio del Luxemburgo.
- 1624
- Felipe IV le concede la patente de nobleza.
- 1628
- Segunda estancia en Madrid, donde conoce a Velázquez.
- 1629
- Pinta la Alegoría de la Paz y la Guerra en Londres; la Universidad de Cambridge le concede un título honorífico.
- 1630
- Se casa con Hélène Fourment; Carlos I de Inglaterra le concede la nobleza.
- 1635
- Compra el castillo de Het Steen, en Elewijt.
- 1640
- Muere en Amberes el 30 de mayo y es enterrado en la iglesia de Santiago.
Obras (456)















































































































































































Pintura de historia que representa a Lucrecia y a Sexto Tarquinio, protagonistas de un episodio de la antigua Roma. Rubens la realizó en 1610 con témpera sobre lienzo. Hoy se conserva en el Museo del Hermitage, donde puede contemplarse como una de las obras del pintor flamenco dedicadas a temas históricos y legendarios.

Obra religiosa de Rubens fechada en 1618, pintada al óleo sobre lienzo, que tiene como protagonista a Ignacio de Loyola. Sus dimensiones monumentales sugieren un espacio amplio y una intención de impresionar al espectador. El título alude a un milagro atribuido al santo, cuyos detalles conviene contrastar en fuentes especializadas.

Retrato de Clara Serena Rubens, pintado en 1625 al óleo sobre tabla. El título la vincula con la corte de la infanta Isabel Clara Eugenia, aunque la ficha no precisa el alcance exacto de su función. La modelo mira directamente al espectador, un gesto que da al retrato una presencia cercana y serena.

Esta tabla de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1616, muestra a Judit con la cabeza de Holofernes, episodio tomado del relato bíblico en el que la heroína decapita al general asirio. La escena se concentra en las figuras de la mujer y en el trofeo sangriento, iluminadas con un contraste intenso que destaca la espada, el collar y los anillos. La ficha no aporta datos sobre el encargo ni sobre su recepción original.

Este óleo sobre lienzo de Pedro Pablo Rubens, fechado en 1601, muestra a san Sebastián atendido por ángeles tras su martirio, tema de devoción religiosa frecuente en la pintura de la época. La ficha no aporta más datos sobre su encargo o su historia, por lo que conviene limitarse a lo que la imagen sugiere: un cuerpo herido tratado con delicadeza y una composición de carácter religioso.

Esta tabla de formato alargado muestra a Helena Fourment, que dirige la mirada directamente al espectador. La ficha atribuye la obra a Pedro Pablo Rubens y la sitúa en 1642, fecha que conviene tomar con cautela, pues el pintor murió en 1640. Es un retrato al óleo sobre tabla con la mirada frontal de la modelo como elemento central.


Esta pintura muestra a Prometeo, figura de la mitología griega que robó el fuego a los dioses para entregarlo a los hombres. Rubens lo presenta en un momento de tensión física, con el cuerpo tenso y la luz concentrada en la figura. La ficha no aporta más datos sobre su encargo o su historia, así que conviene limitarse a lo que muestra la propia obra.

Este cuadro de Rubens toma como tema el triunfo romano, la procesión con que Roma celebraba a sus generales victoriosos. El título anuncia el asunto, aunque no se identifican personajes ni un episodio concreto, así que conviene observar la escena con calma. Está fechado en 1630 y se conserva en la National Gallery de Londres.

Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1632 y realizada al óleo sobre tabla. Según su título, muestra a Venus junto a un varón armado, identificado con Marte, dios de la guerra, en una escena de la mitología clásica. Se clasifica como retrato historiado, género que combina el retrato con un tema mitológico o histórico.

Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens fechada en 1621 y realizada al óleo sobre tabla. Su protagonista es Sileno, figura de la mitología clásica representada en estado de embriaguez. No se dispone de datos sobre el encargo ni la trayectoria del lienzo, así que la lectura se centra en el tema y en el tratamiento pictórico.

Retrato de un niño identificado como Albert Rubens, acompañado de aves. Pintado en 1625 al óleo sobre tabla de roble, de formato pequeño, muestra un tema íntimo y cercano. No se conservan datos documentados sobre el encargo ni sobre el contexto en que se realizó, por lo que conviene describirlo con prudencia.




Retrato del conde de Arundel, Thomas Howard, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1630 con óleo sobre lienzo. El formato es moderado y la pintura se centra en el personaje, sin escenario narrativo que distraiga. Su presencia en la National Gallery de Londres permite ver de cerca la factura de Rubens en un retrato de figura única.

Obra de Pedro Pablo Rubens fechada en 1612 que representa el descendimiento de Jesús de Nazaret de la cruz. Se pintó al óleo sobre lienzo, a gran formato, y hoy se conserva en la basílica de Nuestra Señora de los Milagros, en Saint-Omer. Su gran formato y carácter religioso sugieren un espacio de culto.

En esta gran composición de Rubens aparecen figuras alegóricas como Minerva, Mercurio, Belona o Saturno, junto a Francia, una viuda y María de Médici sentada en el trono. Enrique IV es elevado en un ambiente de triunfo, rodeado de un arco de triunfo, un águila, una serpiente, un perro y botín militar. La escena mezcla desnudos y símbolos para celebrar la proclamación de la regencia, como indica su título.

La pintura recoge un episodio mitológico en el que Aquiles, presentado entre mujeres, es reconocido al mostrársele un arma. Rubens la realizó en 1617 sobre lienzo, de gran formato, y el tema del descubrimiento le permite explorar la tensión entre apariencia y identidad del héroe.

Retrato ecuestre fechado en 1634 que muestra al cardenal-infante Fernando de Austria con armadura y sombrero, montado en un caballo, y que alude en su título a la batalla de Nördlingen. Pintado por Pedro Pablo Rubens al óleo sobre lienzo, la obra vincula al personaje con un episodio militar mediante los elementos del género: la armadura y el caballo subrayan su papel como jefe de armas más que su condición cortesana.

Pintado por Rubens en 1630 sobre tabla, este cuadro muestra a David y Abigaíl, personajes del Antiguo Testamento, en el momento de su encuentro. Como obra de arte religioso, su sentido depende del episodio bíblico al que alude, mientras que los detalles de su encargo y su historia no se conocen con seguridad. Conviene, por tanto, leerlo sobre todo a partir de lo que vemos: la composición, el color y la disposición de las figuras.

Pintura de historia que muestra a un Séneca anciano en el baño, durante un suicidio forzado. El cuerpo desnudo, de tonos blancos, contrasta con la sangre que se extiende por el agua, y la escena transmite un dramatismo contenido. Rubens la pintó en 1610 sobre tabla de madera, con óleo.


Obra de Pedro Pablo Rubens fechada en 1634 y realizada al óleo sobre lienzo, de gran formato. Pertenece al arte religioso y presenta a Jesús de Nazaret, con la mirada dirigida hacia el espectador. La ficha disponible no aporta más detalles sobre su composición, encargo o contexto, por lo que la lectura de la escena debe limitarse a lo que muestra la propia pintura.

Esta composición de Rubens, fechada en 1638 y realizada al óleo sobre panel de roble, muestra la Matanza de los Inocentes, episodio del Evangelio de Mateo en el que los soldados dan muerte a los niños de Belén. La escena se organiza en un torbellino de cuerpos, lanzas y figuras infantiles que se entrecruzan con violencia. Entre los elementos llama la atención la presencia de un querubín, que introduce un contrapunto celestial frente a la brutalidad terrenal.

Esta pintura de Rubens muestra el episodio mitológico en el que Perseo libera a Andrómeda, una joven prisionera que aparece desnuda. En la escena también figuran Pegaso, el mar y Ceto, el monstruo marino. Realizada al óleo sobre lienzo en 1630, la obra pertenece a la pintura mitológica y al género del desnudo, y se conserva en la Gemäldegalerie de Berlín.

Retrato familiar en el que Rubens se presenta junto a su segunda esposa, Helena Fourment, y a uno de sus hijos, pintado en 1635 sobre tabla de madera con óleo. La composición de gran formato sitúa a la pareja en un espacio al aire libre, con el pequeño sujeto de la mano de su madre. El cuadro, de tono íntimo y doméstico, muestra la vida familiar del artista en su madurez. Según la ficha, la obra pertenece a la colección del Museo del Führer.

Esta obra muestra a santa Cecilia de Roma tocando el virginal, un instrumento de teclado emparentado con el clavicémbalo. Según la ficha, está fechada en 1640 y pintada sobre panel de roble. Se atribuye a Pedro Pablo Rubens, aunque conviene tomar con cautela tanto la autoría como la fecha. Como pintura de tema religioso, la escena gira en torno al instrumento musical, que es el elemento que identifica a la santa.

Paisaje en el que el ganado y la vida rural ocupan el primer plano, junto a una lechera, una mujer y un grupo de cazadores de aves acuáticas acompañados de un perro. El bosque cierra la escena y las figuras quedan integradas en el campo. Está datada en 1636 y pintada sobre tabla, en una etapa avanzada de Rubens. Sobre su encargo o significado concreto hay poca información segura, así que conviene mantener la cautela.

Retrato de una niña identificada en el título como Clara Serena Rubens, hija del propio pintor. Fechada en 1615, es una obra de tamaño reducido en la que la atención se centra en el rostro y la actitud de la pequeña, ofreciendo una mirada cercana más que una escena formal. Pintada al óleo, muestra el interés de Rubens por captar la presencia de un modelo infantil dentro del género del retrato.

Esta gran pintura de Rubens, fechada en 1615, muestra el martirio de santa Catalina de Alejandría. En la escena aparecen una corona, un ángel, un soldado, un presbítero y un hacha, junto a elementos menos esperables como un carnero, un perro y Apolo, que probablemente apuntan a una lectura simbólica más que puramente narrativa.

Pintada por Rubens en 1639, esta tabla muestra un torneo celebrado junto a los fosos de un castillo rodeado de agua. Jinetes y lanzas animan la escena, que se abre hacia un paisaje amplio. Se vincula con el castillo de Elewijt. Su interés reside en combinar paisaje, arquitectura y episodio caballeresco.



Retrato de Helena Fourment ataviada con su vestido de novia, pintado por Pedro Pablo Rubens sobre una tabla de roble. Se fecha hacia 1630, y hoy se conserva en las Colecciones de Pinturas del Estado de Baviera. La figura ocupa el centro del formato vertical, lo que dirige la mirada hacia el vestido.

Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1639, que muestra a Diana y sus ninfas en el instante en que son sorprendidas por sátiros. El asunto procede de la tradición mitológica clásica y se desarrolla en un formato apaisado de gran tamaño. La obra se conserva en el Museo del Prado.

Esta pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1615 y conservada en el Museo del Prado, muestra a un sátiro junto a una ninfa y una cornucopia, símbolo de abundancia. La ficha no aporta más datos sobre su encargo ni su historia, por lo que conviene describir la escena con prudencia a partir de sus elementos principales.

Pintada por Pedro Pablo Rubens en 1617, esta obra al óleo sobre lienzo se conserva en el Museo de Historia del Arte de Viena. Su título remite a Cimón y Efigenia, dos personajes de la tradición clásica. Los datos disponibles sobre su encargo o su destino original son escasos, por lo que conviene leer la imagen con prudencia, atendiendo a su composición y a su colorido.

Fechado en 1620, el óleo muestra una carretera por la que avanza un carro tirado por caballos y cargado de piedra. Un cantero acompaña la escena, y el trabajo humano queda integrado en el paisaje. Los datos disponibles no permiten precisar el encargo ni el significado de la obra, así que conviene centrarse en lo que se ve.

Pedro Pablo Rubens pintó esta Crucifixión de Jesucristo en 1613, sobre una tabla de roble con óleo. La escena se centra en el Calvario, con la figura de Cristo en la cruz, y pertenece al género de la pintura religiosa. Con la información disponible no es posible precisar el destino original de la obra ni su historia posterior.

Este cuadro de Rubens representa a Enrique IV durante el sitio de Amiens, ocurrido en 1597. Pintado en 1630, más de tres décadas después del asedio, el asunto se trata dentro de un género paisajístico, de modo que el amplio escenario tiene un papel destacado. Hoy se conserva en el Museo de Bellas Artes de Gotemburgo.

Rubens pintó hacia 1623 esta escena mitológica sobre tabla. Diana y sus ninfas duermen mientras unos sátiros las observan desde su escondite. El contraste entre la calma de las figuras femeninas y la mirada furtiva de los sátiros organiza toda la composición. Hoy la obra se conserva en el Musée de la Chasse et de la Nature, dedicado a la caza y la naturaleza.

Rubens pintó en 1615 esta escena mitológica en la que Diana, diosa de la caza, se dispone a salir de cacería acompañada de ninfas y un perro. Entre las figuras se reconoce a Isabella Brant, y un sátiro añade un elemento de contraste al grupo. La composición reúne el relato clásico con la presencia de cuerpos femeninos en movimiento.

Pintada por Pedro Pablo Rubens en 1618 sobre tabla, esta obra muestra a san Francisco de Asís recibiendo al Niño Jesús, en una escena donde también aparecen la Virgen María y una mujer. El título alude al momento en que el santo acoge al Niño, un tema habitual del arte religioso.


Esta gran composición de Rubens muestra el martirio de san Livinio, obispo que, según la tradición, fue asesinado en el siglo VII. Pintada hacia 1633, la escena se organiza en torno a figuras en movimiento y a un fuerte contraste de luces y sombras, rasgos típicos del barroco flamenco. Su formato monumental indica una obra destinada a un espacio religioso de gran tamaño.

Paisaje de bosque donde una cacería de ciervos se desarrolla al amanecer. La luz de la hora temprana y la masa de árboles organizan la escena, y los cazadores y el animal aportan el motivo narrativo. Óleo sobre tabla fechado en 1635, el paisaje ocupa aquí el centro de la composición.


Esta obra de Pedro Pablo Rubens, fechada hacia 1614, representa el descendimiento de Jesús de Nazaret de la cruz, un tema muy extendido en el arte religioso. Está pintada al óleo sobre lienzo, y su formato alto, de más de tres metros, sugiere que probablemente estaba pensada para un espacio de gran tamaño. Se conserva en el Musée des Beaux-Arts de Valenciennes.

Rubens pintó esta escena mitológica en 1616, sobre tabla. Reúne a Atalanta, Meleagro, un jabalí y un perro, junto a un varón y una mujer, lo que sugiere un episodio de caza. Probablemente se relaciona con la caza del jabalí de Calidón, mito de la tradición griega en el que intervienen ambos héroes. La obra muestra el interés del pintor por las figuras en acción y por el mundo de la caza.

Pequeña pintura al óleo sobre cobre, fechada en 1597, que retrata a un hombre cuya identidad no está confirmada. El título sugiere que podría haber sido arquitecto o geógrafo, aunque se trata de una hipótesis y no de un dato establecido. El formato reducido de la tabla, de unos 22 por 15 centímetros, invita a una mirada cercana al retratado.

Estudio de dos cabezas, óleo sobre tabla fechado en 1609 y atribuido a Pedro Pablo Rubens. La pieza muestra dos rostros masculinos tratados como estudios de carácter más que como retratos completos. Se trata de una obra de taller o de preparación, en la que el pintor exploraba el modelado de la cabeza humana. Sin más textos de referencia, conviene prudencia sobre su destino original.


Esta obra de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1612 según la ficha, muestra a dos niños dormidos en una pintura al óleo sobre lienzo. No disponemos de referencias adicionales, así que no es posible precisar el encargo ni el significado exacto de la escena. Su interés reside sobre todo en el tema íntimo y sereno del reposo infantil, tratado por el pintor con un cuidado que invita a una mirada pausada.

Alegoría que reúne una mujer, una cornucopia y un querubín, motivos asociados a la abundancia. La ficha la data en 1630 y la sitúa como obra de Pedro Pablo Rubens, pintada al óleo sobre lienzo a gran formato. Con los datos disponibles no es posible precisar el encargo ni el contexto, por lo que conviene leer la escena sobre todo por sus símbolos.



Esta tabla de Rubens, fechada en 1617 y conservada en el Museo del Prado, pertenece a la serie de los cinco sentidos que el pintor y su taller realizaron en torno a esos años. Muestra a Venus y Cupido en un jardín con flores, un perro y un vaso, junto a un elemento arquitectónico. La escena alude al olfato a través de las flores y de la figura de Venus, que invita a percibir el aroma de lo que la rodea.

El Gusto es una alegoría pintada por Pedro Pablo Rubens en 1618, sobre tabla de roble de formato apaisado. La escena reúne una mesa abundante con frutas, vino y carnes, junto a un perro que observa, y se presenta como una reflexión sobre el sentido del gusto, uno de los cinco sentidos. Entre los elementos visibles aparecen también un reloj de arena y figuras mitológicas como Baco, cuya presencia alude al placer del vino. El cuadro invita a relacionar el banquete con la idea de los sentidos y la vanidad de los placeres terrenales.

Obra de Pedro Pablo Rubens fechada en 1609 y conservada en el Museo del Prado. Su título, Filopómenes descubierto, alude al momento en que el personaje es reconocido. Entre los elementos de la escena figuran una mesa, objetos de cestería y un hacha, detalles cotidianos que aportan un tono familiar a una composición de gran formato pintada al óleo sobre lienzo.

Retrato de la infanta Isabel Clara Eugenia pintado por Rubens en 1615, en óleo sobre lienzo. La figura aparece en un interior ante un paisaje de jardín, con un fondo de arquitectura y vegetación, vestida de negro con detalles de joyas y acompañada de objetos como un guante, un abanico y un asiento. La ficha también menciona el castillo de Mariemont, vinculado al archiduque Carlos de Lorena, cuya relación con la escena no puede precisarse con los datos disponibles. La obra se conserva en el Museo del Prado.


Retrato de María de Médici, reina de Francia, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1622 al óleo sobre lienzo. La ficha asocia la obra a motivos de perlas y de una gema, aunque sus datos sobre este punto son poco precisos, así que conviene leerlos con cautela. La pintura conserva el Museo del Prado y se inscribe en la producción retratística del artista.

Retrato de Ana de Austria, reina consorte de Francia, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1622 al óleo sobre lienzo. La ficha apenas recoge más datos sobre la obra, así que cualquier lectura de su contexto o de su encargo quedaría fuera de lo que puede afirmarse con seguridad. Lo visible es un retrato de figura con una columna o elemento arquitectónico junto a la modelo y una gema como detalle destacado, elementos que sugieren un tono solemne propio del retrato cortesano.

Pintado al óleo sobre tabla en 1625 por Pedro Pablo Rubens, este cuadro de temática religiosa muestra una escultura como motivo central. El título habla de la victoria de la Eucaristía sobre la idolatría, un tema de contenido doctrinal. Conservado en el Museo del Prado, permite observar el dominio de Rubens en la composición y el color. Más allá de estos datos, las fuentes disponibles no permiten precisar con seguridad el encargo ni el contexto de su creación.

Esta obra de Rubens, pintada al óleo sobre lienzo hacia 1630, muestra a la Sagrada Familia acompañada de Santa Ana, es decir, la escena religiosa en la que María, José y el Niño aparecen junto a la madre de la Virgen. El género es el de la pintura religiosa, y la composición reúne a los personajes en un grupo cercano. Con los datos disponibles, no es posible precisar el encargo ni el contexto concreto de su realización.

Obra mitológica de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1636 y realizada al óleo sobre lienzo. La ficha apunta a una escena de combate y banquete, con elementos como espadas, lanzas, una mesa y una fuente. Su gran formato y la disposición dinámica de las figuras invitan a leerla como una narración de violencia en pleno festín. Conviene describirla con prudencia, ya que no se recogen aquí más detalles sobre su encargo o sus significados.

Narciso, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1636, muestra al joven de la mitología clásica inclinado sobre el agua, absorto en su propio reflejo. La escena pertenece a la pintura mitológica y se conserva en el Museo del Prado. Con la técnica del óleo sobre lienzo, el artista construye una figura de carnes luminosas y un paisaje sereno que enmarca el episodio. Más allá de estos datos, la ficha no permite precisar el encargo ni otros detalles de su historia.

Pintura mitológica de Rubens, fechada en 1636, que recoge el episodio en que Zeus, transformado en toro, rapta a Europa. La escena se sitúa junto al mar, donde la princesa se aferra al animal mientras la figura divina avanza entre las olas. Se trata de una tabla de reducidas dimensiones, conservada en el Museo del Prado, y su pincelada suelta y su colorido cálido son rasgos habituales en la producción tardía del maestro flamenco.

Esta pequeña tabla de roble, pintada al óleo hacia 1636, muestra a Diana, diosa de la caza, acompañada de sus ninfas en plena persecución de un ciervo. La escena se organiza en un paisaje abierto donde las figuras femeninas, de cuerpos luminosos y movimientos enérgicos, se agrupan alrededor de la presa. Destaca el uso de un colorido cálido y de pinceladas ágiles, que transmiten la inmediatez de la caza. Por su formato apaisado y su carácter mitológico, la obra resulta un ejemplo del gusto por los temas clásicos en la pintura del barroco flamenco.

Pintado hacia 1620 por Pedro Pablo Rubens, este lienzo de gran formato muestra a Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, en una composición de carácter religioso. La ficha no detalla su encargo ni su destino original, por lo que conviene describirlo con prudencia: se trata de una pieza devocional de la tradición contrarreformista, realizada con óleo sobre lienzo.

Retrato de Felipe Rubens, hermano del pintor, realizado en 1610 con óleo sobre tabla de roble. Como indica el título, el modelo es el hermano de Rubens, y la obra se centra en su figura y en su presencia más que en una escena narrativa. Pertenece al género del retrato, centrado en el rostro del modelo.

Óleo sobre tabla de 1612 que recoge el episodio bíblico del sacrificio de Isaac, en el que Abraham se dispone a inmolar a su hijo por mandato divino. Es una pintura religiosa conservada en el Museo Nelson-Atkins. Sobre su encargo o su recepción no hay datos disponibles, así que conviene centrarse en la escena.


Retrato de Helena Fourment fechado en 1630 y pintado al óleo sobre tabla. La modelo luce un collar de perlas y una boina, detalles que concentran la atención en el rostro y el busto. Se atribuye a Pedro Pablo Rubens y se conserva en los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.




La obra presenta a Moisés junto a la serpiente, un asunto religioso de inspiración bíblica fechado en 1610 y realizado en óleo sobre tabla. La serpiente se convierte en un elemento visual central, mientras la figura de Moisés completa la escena. Rubens aborda aquí un tema con larga tradición en la pintura religiosa.

La Virgen aparece con el Niño Jesús rodeados de varios santos: Jerónimo, Jorge y María Magdalena, junto a una mujer sin identificar. Se trata de un óleo sobre tabla de gran formato, fechado en 1638 y atribuido a Pedro Pablo Rubens. Su tamaño sugiere probablemente un uso devocional o de altar, aunque no se conocen detalles sobre su encargo.


Pintura de Pedro Pablo Rubens fechada en 1606, realizada al óleo sobre lienzo. Representa a Sebastián de Milán, santo de la tradición cristiana, dentro del arte religioso. Los datos disponibles no permiten precisar su encargo ni detalles de su composición, así que la descripción se limita a su tema y a su técnica.


Retrato de Jean Charles de Cordes, pintado por Rubens en 1618 sobre tabla de roble con técnica al óleo. Se trata de un retrato de busto de un personaje identificado en el título, cuya figura ocupa el primer plano sobre un fondo neutro. Al no contar con más documentación, la obra se entiende sobre todo como ejemplo del género retratístico del pintor en esa etapa.



Pedro Pablo Rubens pintó esta Lamentación en 1612 al óleo sobre lienzo. La escena muestra el cuerpo muerto de Jesús de Nazaret rodeado por dolientes, entre ellos una mujer. Destaca el escorzo del cuerpo de Cristo, presentado con fuerte perspectiva, que da peso y dramatismo a la composición religiosa. No se conocen aquí datos sobre su encargo.

Pintada por Pedro Pablo Rubens en 1610, esta obra al óleo sobre lienzo pertenece al arte religioso y muestra el episodio bíblico en que el ángel anuncia a María que será madre. La pieza se conserva en el Rubenshuis.

Rubens abordó en esta pintura el relato mitológico de Hero y Leandro, los amantes separados por el estrecho del Helesponto. Fechada en 1604 y realizada al óleo sobre lienzo, muestra un tema procedente de la tradición clásica. Hoy forma parte de los fondos de la Galería de Arte de la Universidad Yale, en Estados Unidos.

Obra barroca de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1611 y realizada al óleo sobre lienzo. Representa el descendimiento de Jesús de Nazaret de la cruz, un tema habitual de la pintura religiosa. Se conserva en Amberes. Las fuentes disponibles no permiten precisar más detalles sobre su encargo o su composición.

Óleo sobre lienzo fechado en 1618 que reúne a la Virgen, al Niño Jesús, santa Isabel y el pequeño san Juan Bautista, acompañados por un cordero que alude al sacrificio futuro de Cristo. La escena transmite un ambiente íntimo y familiar dentro de un tema religioso, con figuras agrupadas en torno al niño. Su dato más relevante es la autoría de Pedro Pablo Rubens, que la realizó en plena madurez, cuando su taller trabajaba con un alto grado de producción.

Pintada por Pedro Pablo Rubens en 1611 sobre panel de roble, esta obra pertenece al género religioso y muestra la Matanza de los Inocentes. La escena reúne violencia y figuras desnudas, en un conjunto que se centra en el horror del episodio. Hoy forma parte de los fondos de la National Gallery de Londres, donde puede contemplarse.

La obra muestra a Venus sentada, de melena rubia, junto a Eros, que lleva carcaj y alas, mientras un espejo refleja su imagen. Se data en 1608 y se atribuye a Rubens, aunque el título evoca una obra de igual nombre de otro autor, así que conviene verificar la autoría y la denominación antes de darlas por seguras.


Este óleo sobre tabla de 1633, conservado en la National Gallery de Londres, recrea el episodio mitológico en que el pastor Paris debe elegir a la diosa más bella entre Hera, Atenea y Afrodita, tras la disputa provocada por la manzana de la discordia. Hermes aparece como mensajero y el conjunto se completa con figuras femeninas desnudas y con un paisaje de ambiente rural. Las carnes generosas y el colorido cálido son rasgos reconocibles del estilo de Rubens.

Rubens pintó en 1606 este episodio mitológico sobre tabla de madera. En un paisaje de medio rural, el pastor Paris se enfrenta a la elección entre tres diosas: Afrodita, Atenea y Hera. La escena se articula en torno a la figura del joven y al contraste entre las diosas y el entorno campestre.

Pintura mitológica de gran formato realizada al óleo sobre lienzo en 1635 por Pedro Pablo Rubens. Su composición se organiza en torno a un árbol y un caballo, elementos que sitúan la escena en un entorno natural. La obra se conserva en el Museo Nacional de Estocolmo.


Pintada por Pedro Pablo Rubens en 1633, esta obra de arte religioso representa un milagro atribuido a san Justo de Beauvais, vinculado a la ciudad de Beauvais. La escena reúne un soldado y un paisaje natural, y se enmarca en la tradición católica. Por su temática, encaja en la pintura devocional del artista.


Retrato de dos niños, Albert y Nicolaas Rubens, realizado al óleo en 1627. La ficha identifica a Nicolaas como señor de Rameyen, un título que apunta a una familia de posición acomodada. Sin textos de referencia, la lectura se limita a lo que indica la ficha: la identidad de los retratados, la fecha, la técnica y su conservación en el Museo Liechtenstein.

Las tres Gracias, pintada por Rubens en 1622, muestra a las Cárites desnudas y entrelazadas en un grupo compacto de cuerpos de carnes luminosas. La obra, realizada al óleo sobre tabla de roble, se conserva en la Academia de Bellas Artes de Viena. Las figuras se organizan en un movimiento circular que equilibra las tres siluetas, y su tratamiento cálido del color y de la luz ilustra el interés del pintor por el cuerpo femenino y por la pintura mitológica.


Pintada en 1611 al óleo sobre tabla, esta obra religiosa muestra el momento en que el cuerpo de Jesús de Nazaret es bajado de la cruz. Junto a él figuran José de Arimatea y Nicodemo, además de Juan el Evangelista y María Magdalena. Se conserva en la Catedral de Amberes.




Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens fechada en 1637, que muestra a Sémele y a Júpiter. Según el relato clásico, Sémele murió al ver a su amante en su forma divina. La obra se conserva en los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica. Más allá de su tema y su datación, la ficha ofrece pocos datos sobre su encargo o su recepción.

Gran lienzo de arte religioso pintado por Rubens en 1608, al óleo y en formato vertical de gran tamaño. Representa a Flavia Domitila junto a Nereo y Aquileo, figuras de la tradición religiosa cristiana. Se conserva en la iglesia de Santa María de Vallicella, por lo que probablemente fue concebido para ese espacio sagrado.

Retrato de mujer pintado sobre tabla, en el que aparecen un collar de perlas, un broche y un abanico como elementos destacados del atuendo y la presentación. La tradición la identifica con Isabella Brant, aunque esa identificación no es segura, por lo que conviene leer el título con cautela. Se conserva en la Gemäldegalerie de Berlín.

Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens titulada Fortuna, en referencia a la figura de la tradición clásica que personifica el azar y el destino. Está fechada en 1630 y realizada sobre panel de roble. Hoy se conserva en la Gemäldegalerie de Berlín, donde su formato reducido invita a una contemplación detenida de la figura y de su simbolismo.

Pintura sobre tabla de pequeño formato que representa la lamentación por Cristo muerto, escena en la que sus seguidores acompañan el cuerpo del Redentor en un momento de duelo contenido. Fechada en 1610 y atribuida a Pedro Pablo Rubens, forma parte de su producción religiosa. Su reducido tamaño sugiere una contemplación cercana e íntima, aunque el lugar original no consta aquí.

Esta obra de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1625 y realizada al óleo sobre lienzo, muestra a la Virgen con el Niño en un contexto de arte religioso. La escena incluye un ramo de flores, un libro y el gesto de la lactancia, elementos que sitúan la imagen en el ámbito devocional. La ficha no aporta más datos sobre su encargo ni su recepción.


Pintura religiosa de 1601, realizada al óleo sobre tabla y de gran formato, que se conserva en la iglesia de San Pablo. Su asunto gira en torno a la Eucaristía, entendida como presencia real de Cristo en el sacramento. Por su tamaño parece concebida para un espacio de culto, aunque se desconoce con precisión su encargo.

Esta obra de Pedro Pablo Rubens, pintada al óleo sobre lienzo en 1609, pertenece al género de la pintura religiosa y representa la Adoración de los pastores, el momento en que los humildes visitantes acuden al recién nacido. Por sus dimensiones y su carácter devocional, cabe pensar que estaba destinada a un espacio de culto, aunque las fuentes disponibles no permiten precisar más sobre su encargo.

Pedro Pablo Rubens pintó esta escena religiosa en 1612 sobre tabla, con óleo. Representa el momento en que el cuerpo de Jesús de Nazaret es bajado de la cruz, un tema habitual en el arte cristiano. La obra se conserva hoy en la Courtauld Gallery.



Pequeña tabla de cobre pintada al óleo que representa a Jesús de Nazaret muerto, en el momento de la lamentación sobre su cuerpo sin vida. Es una obra de arte religioso fechada en 1605 y atribuida a Pedro Pablo Rubens. Su reducido formato y el soporte de cobre invitan a una contemplación cercana y detenida.

Retrato de Caspar Schoppe, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1606 con óleo sobre lienzo. La obra muestra al personaje retratado con una presencia sobria, propia del género, y forma parte de los retratos que el pintor realizó en los primeros años de su carrera. Como la ficha ofrece pocos detalles sobre su encargo o su recepción, conviene limitarse a lo que la propia imagen permite observar.



Esta obra de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1618, pertenece al género del paisaje y está realizada al óleo sobre lienzo. Su título, Invierno: el interior de una granja, sugiere una escena rural de la estación fría, aunque no se dispone de más detalles sobre su composición ni sobre su encargo. Hoy se conserva en la Royal Collection.

Representa a Leda, figura del mito griego, sentada en un paisaje rural junto a un cisne, forma en que el mito asocia a Zeus o Júpiter. Es una escena mitológica de desnudo femenino, con la cadera y la nalga en primer plano. Pintada en 1599 sobre tabla, combina el cuerpo con un cielo abierto y un entorno campestre.


Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens fechada en 1610 y realizada al óleo sobre tabla. Muestra a Venus y Adonis, los protagonistas del mito que narra el amor de la diosa por el joven cazador, un episodio frecuente en la tradición clásica. La obra se conserva en el Museo Palacio de Arte de Düsseldorf.

Esta obra de Rubens, pintada al óleo sobre lienzo en 1611, representa la cena de Emaús, episodio del Evangelio en que Jesús de Nazaret, ya resucitado, comparte la mesa con dos discípulos. Es una pintura religiosa que hoy se conserva en la iglesia de San Eustaquio, en París.

Pintada por Rubens en 1617, esta gran tela muestra el momento en que el cuerpo de Jesús de Nazaret es llevado al sepulcro. Realizada al óleo sobre lienzo, pertenece al arte religioso y su formato vertical y dimensiones monumentales la sitúan entre las obras de gran escala del pintor. Su ubicación en la iglesia de Saint-Géry la vincula a un espacio de culto.

Retrato de María de Médici en el que la reina aparece acompañada de una corona y de Belona, diosa romana de la guerra, junto a un putto o niño alado. Pintado al óleo sobre lienzo en 1623, el cuadro combina a una figura real con personajes alegóricos para presentar a la soberana en clave simbólica. Hoy se conserva en el Louvre.

Óleo de Pedro Pablo Rubens fechado en 1637 y conservado en el Louvre, de formato vertical y con un tema de desnudo. El título alude a la muerte de Dido, pero el personaje que se indica para la escena es Pantea Arteshbod, así que la identificación del asunto debe tomarse con cautela y comprobarse antes de darla por segura.


Pintura al óleo sobre tabla fechada en 1620, obra de Pedro Pablo Rubens, que representa la crucifixión de Jesús de Nazaret. Es una pieza de arte religioso conservada en el Museo del Louvre. Por su tamaño reducido invita a una mirada de cerca sobre el momento en que la cruz es alzada.

La obra muestra el encuentro entre Abraham y Melquisedec, acompañado de un soldado y de una columna que enmarcan la escena. Su carácter religioso es el rasgo que define el cuadro. Con la información disponible no es posible precisar el encargo ni otros detalles, por lo que conviene consultar el catálogo del museo para ampliar el contexto.


Retrato de una mujer vestida, pintado al óleo sobre tabla y conservado en el Louvre. El título identifica a la retratada como Isabel Brant (1591-1626) y la sitúa en una fecha posterior a 1625. La composición se centra en la figura y en su vestido, con una presencia directa y sobria. Como soporte, la tabla permite apreciar la factura de la pintura.

Retrato de Ana de Austria, reina de Francia, pintado por Pedro Pablo Rubens hacia 1620. La modelo aparece sentada, vestida con un traje de gala adornado con encajes y joyas, y el cuello resaltado por el blanco de la gorguera. La obra se conserva en el Museo del Louvre. Con los datos disponibles, poco más puede afirmarse con seguridad sobre su encargo o su recepción.



La escena muestra la coronación de María de Médici en la basílica de Saint-Denis, con una composición de gran formato en la que aparecen la reina, la figura de Margarita de Valois, un cardenal, un niño y un perro. Rubens, pintor flamenco, trabaja el óleo sobre lienzo con gran atención a los trajes, el encaje y las joyas, que dan a la escena su tono solemne.

Esta gran pintura de historia de Rubens, fechada en 1623, forma parte de la serie que encargó María de Médici para decorar la galería de su palacio parisino. El cuadro muestra un momento solemne de ceremonia oficial, con figuras de soldados, una bandera y un niño junto a una balaustrada y una puerta monumental. Su escala y su composición teatral buscan transmitir la autoridad de la regente.

Pintura alegórica de 1623 que presenta el nacimiento del Delfín en Fontainebleau, en 1601, junto a figuras mitológicas como Apolo, Pegaso o Cibeles. El conjunto mezcla la escena histórica con símbolos que probablemente aludan al destino del recién nacido. Conviene leerla con prudencia, pues el alcance exacto de cada figura no queda aclarado en los datos disponibles.





Pintada por Rubens en 1623, esta alegoría muestra el nacimiento de María de Médici con elementos simbólicos asociados a Florencia, como el río Arno representado junto a una caña. Una mujer, un bebé y un putto aparecen rodeados de una columna y de nubes, en una escena centrada en el amor maternal.


La tabla muestra el episodio bíblico en que Lot abandona Sodoma junto a su familia, con un ángel y un asno entre los personajes. Está pintada al óleo sobre tabla y forma parte del género de arte religioso dentro de la producción de Rubens. Conserva hoy el Museo del Louvre.

Representa a Clelia, heroína de la historia legendaria romana, que cruza el Tíber a caballo por un vado, entre desnudos y otras figuras. La fecha indicada, 1650, resulta dudosa, pues Rubens murió en 1640, así que conviene tomarla con cautela. Hoy se conserva en el Museo del Louvre.




Rubens pintó en 1614 este desnudo mitológico en el que Eros, de espaldas y con un ala visible, aparece de pie mientras talla un arco con un cuchillo. La figura vuelve la mirada hacia el espectador, y junto a ella aparecen una rama, un libro y un ropaje. Sobre su encargo y destino original no se dispone de información.

Óleo sobre lienzo de gran formato en el que Rubens escenifica la guerra en el cielo, el enfrentamiento entre ángeles leales y rebeldes de la tradición religiosa. Se conserva en la Galería Electoral de Düsseldorf. Con una composición densa de cuerpos en movimiento, la escena transmite la expulsión de los ángeles caídos.

Retrato de Helena Fourment, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1630. La modelo aparece con un sombrero adornado con pluma y un guante, detalles que aportan elegancia a la figura. Realizado al óleo sobre lienzo, el cuadro pertenece al género del retrato y centra la atención en la mujer más que en un escenario. Para describirlo con mayor detalle harían falta más datos sobre su encargo y su contexto.

Esta pequeña tabla, fechada en 1636 y conservada en el Museo del Prado, muestra a Apolo junto a la serpiente Pitón, como indica su título. Se clasifica como pintura mitológica, con el dios como figura central. No se conocen aquí más datos sobre su encargo, su composición ni su significado concreto, de modo que la lectura se apoya en el mito y en la imagen.

Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens fechada hacia 1630 y conservada en el Museo del Prado. Tiene como tema el vellocino de oro, la piel de carnero dorada que Jasón y los argonautas buscaban en la Cólquide. La ficha no aporta más detalles sobre su composición ni sobre su encargo, por lo que conviene limitarse a su tema y su cronología.

Esta pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1636 y conservada en el Museo del Prado, muestra a Tereo, con espada en mano, en el momento en que una mujer llamada Itis es el centro de la escena. El cuadro, de gran formato, traslada a la pintura un episodio de crueldad y venganza de la tradición mitológica, y su interés reside sobre todo en la dramática tensión de los cuerpos y en el uso del color característico del pintor.

Esta pintura al óleo sobre lienzo, fechada en 1636 y conservada en el Museo del Prado, muestra a Mercurio, el dios mensajero de la mitología clásica, identificado con el griego Hermes. Aparece desnudo, con un ropaje que apenas cubre el cuerpo y con el caduceo como atributo que lo distingue. La ficha no aporta más datos sobre su encargo o su contexto.

Esta pintura al óleo sobre lienzo, fechada en 1636, es una obra de Pedro Pablo Rubens de tema mitológico. Su título, La Fortuna, alude a la diosa de la suerte, y la ficha indica que el motivo central es un orbe. Al no disponer de más referencias, conviene describirla con prudencia y evitar atribuirle un encargo o un significado concreto que no consta.

Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens fechada en 1635, realizada al óleo sobre lienzo. La escena muestra a Europa junto a un toro, y el título, El rapto de Europa, anuncia que la figura central es la mujer llevada por el animal. La obra se custodia en el Museo del Prado, donde puede contemplarse esta composición de tema mítico.

Esta pintura mitológica, fechada en 1635 y realizada al óleo sobre lienzo, toma como tema la caída de Ícaro, figura de la mitología griega que, según el relato, murió al precipitarse al mar tras volar demasiado cerca del sol. La ficha no aporta datos sobre el encargo ni sobre la composición concreta, así que conviene observar la escena con atención. Hoy se conserva en el Museo del Prado.

Esta pintura mitológica de Rubens, fechada en 1636 según la ficha, muestra a Apolo en plena persecución de Dafne, la ninfa que, para escapar de él, pidió ayuda y fue convertida en laurel. El cuadro se conserva en el Museo del Prado. La escena se organiza en torno a la figura del dios, cuyo movimiento impetuoso contrasta con la quietud vegetal que empieza a apoderarse de la joven. Describir con más detalle su composición o su encargo exigiría datos que no constan aquí.

Pintada por Pedro Pablo Rubens en 1636, esta composición de gran formato muestra a Baco avanzando en un carruaje rodeado de figuras que celebran su triunfo. La obra pertenece a la pintura mitológica y se conserva en el Museo del Prado. Con los datos disponibles no es posible precisar más detalles sobre su encargo o su contexto original.

Esta pintura mitológica de Rubens muestra a Perseo rescatando a Andrómeda, figura encadenada que se ofrece a la mirada del espectador. Perseo aparece con armadura y espada, en una escena de liberación heroica. La ficha indica la técnica de óleo sobre lienzo y su formato vertical, de gran tamaño, que favorece la presencia monumental de las figuras. Sin más referencias disponibles, conviene limitarse a describir el tema y la técnica de la obra.

Retrato de Isabel de Borbón, presentada como reina de España, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1628. Es un retrato al óleo sobre lienzo que hoy se conserva en el Museo del Hermitage. Sobre su encargo y su contexto no hay datos disponibles, así que conviene limitar la lectura a lo que muestra la composición.


Esta gran pintura mitológica de Rubens, fechada en 1618 y ejecutada al óleo sobre lienzo, muestra la cacería del jabalí de Calidón, episodio en el que Meleagro y Atalanta aparecen entre los cazadores que persiguen a la fiera. Por sus dimensiones y su composición abarrotada de figuras en movimiento, se percibe el dinamismo de la escena. Más allá de estos datos, la ficha no permite precisar otros detalles sobre su encargo o su recepción.


Rubens representó a Jerónimo vestido como cardenal, una figura que el título de la obra identifica de manera explícita. La tabla, pintada al óleo en 1625, pertenece al género de la pintura religiosa y se conserva en Viena. Con los datos disponibles no es posible precisar el encargo ni la composición con más detalle.

Obra de Pedro Pablo Rubens fechada en 1633 y realizada al óleo sobre tabla. Su título sugiere un paisaje de parque en el que un grupo de personas comparte un momento de ocio. Pertenece al género del paisaje, en el que el entorno natural adquiere protagonismo frente a la escena humana.

La obra representa a Jesús de Nazaret en un momento de duelo, como sugiere su título de Lamentación. Rubens la pintó en 1614 al óleo sobre tabla, en un formato reducido. Con la información disponible no es posible precisar para quién se realizó ni en qué circunstancias. Puede leerse como testimonio de la temática religiosa del pintor flamenco.



Pintura pastoral de Rubens fechada en 1618 y realizada en óleo sobre tabla. Muestra lecheras junto a vacas en un paisaje identificado con Laeken, según el título. La escena parece centrarse en la vida rural y el trabajo cotidiano del ganado, más que en un suceso concreto. Se conserva en la Royal Collection.


Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens fechada en 1616, realizada al óleo sobre lienzo a gran formato. Muestra a Diana, la diosa, rodeada de sus ninfas mientras unos sátiros las observan a escondidas, un momento construido en torno a la sorpresa y la mirada furtiva. Hoy pertenece a la Royal Collection británica.

Pitágoras prohíbe comer animales y habas es un gran lienzo de Pedro Pablo Rubens, fechado en 1624, que pertenece a la pintura mitológica. Su protagonista es Pitágoras, el filósofo que aparece como figura central del relato. Al no contar con fuentes de referencia adicionales, la lectura de la escena se limita a lo que el propio título sugiere: un discurso sobre la abstención de carne y de determinados alimentos vegetales.


Esta obra de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1613, representa el martirio de san Lorenzo, un tema habitual del arte religioso. Está pintada al óleo sobre tabla y su gran formato vertical hace que la figura del santo domine la escena. La ficha la vincula a la colección de Johann Wilhelm von der Pfalz, pero no se recogen aquí datos sobre su encargo ni sobre su recepción original.

Retrato de un varón, identificado como fraile franciscano por el título y pintado al óleo sobre lienzo en 1615. Junto al hombre aparece un cráneo, motivo que habitualmente remite a la reflexión sobre la muerte. La ficha no aporta datos sobre el encargo ni el contexto, así que la lectura de la escena debe mantenerse prudente.

Pintura al óleo sobre tabla de roble, fechada en 1615, de Pedro Pablo Rubens, que representa a Jesús de Nazaret crucificado. Es una obra de arte religioso, un tema frecuente en la pintura barroca. La obra figura en la colección de Johann Wilhelm von der Pfalz, sin más datos sobre su encargo.

Retrato de Jan Brant, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1635 con óleo sobre tabla. Sus dimensiones, algo más de un metro de alto, son propias de un formato vertical. No se conocen con seguridad detalles de su encargo ni de su composición, por lo que la descripción se limita a su género y a su técnica.

Esta pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1635, muestra a Meleagro y Atalanta, figuras de la mitología griega. Realizada al óleo sobre lienzo de gran formato, la obra permite apreciar el tratamiento barroco del cuerpo y del movimiento que caracteriza al pintor flamenco. Se conserva en la Pinacoteca Antigua de Múnich.


Esta pintura al óleo sobre lienzo muestra a la Virgen María en su educación, un tema de la pintura religiosa en el que la joven aparece instruida junto a su madre. Rubens la realizó en 1630, y su composición se centra en la figura de la Virgen y en el ambiente doméstico que la rodea. Con la información disponible, no se pueden precisar con seguridad el encargo ni el destino original de la obra.


Pintada por Pedro Pablo Rubens en 1614 al óleo sobre tabla, esta obra de tema religioso reúne a la Sagrada Familia con un loro, elemento que da nombre al cuadro. Los datos disponibles no aportan detalles sobre su encargo ni sobre el sentido del ave, de modo que la lectura debe limitarse a lo que muestra la escena.




Retrato de una mujer desconocida pintado al óleo sobre tabla y fechado en 1600, atribuido a Pedro Pablo Rubens. La joven viste un peto (stomacher), un tocado de diadema y un collar de tipo gorguera conocido como millstone, y sostiene un rosario, objeto asociado a la devoción católica.


Retrato de Charles de Longueval pintado por Pedro Pablo Rubens en 1621, al óleo sobre tabla. Su formato relativamente reducido sugiere un encargo de carácter íntimo más que una imagen de aparato. Hoy forma parte de las colecciones del Museo del Hermitage, y su género retratístico sitúa en primer plano al modelo y su presencia individual.

Aunque la ficha lo clasifica como paisaje, la escena reúne a Cimón e Ifigenia, dos figuras que dan sentido narrativo al entorno natural. Rubens pintó esta tabla al óleo en 1630, y el tratamiento del paisaje ocupa una parte destacada de la composición. Se conserva en el Museo del Hermitage, que la incluye entre las obras del pintor.


Esta composición de Rubens muestra una cacería de leones en la que hombres y animales se enfrentan en primer plano, dentro de un espacio abarrotado de cuerpos, movimiento y violencia. Fechada en 1616 y realizada al óleo sobre lienzo, destaca por su dinamismo y por el contraste entre la fuerza de los felinos y la agitación de los cazadores.

Retrato ecuestre fechado en 1630 y atribuido a Pedro Pablo Rubens, que muestra a un jinete montado a caballo. El título nombra a Carlos Colonna, duque de Marsi, mientras que el personaje retratado aparece como Egidio Colonna, una discrepancia que conviene tener presente. Sin más documentación, no es posible precisar el contexto del encargo ni los detalles de la composición.


Óleo sobre lienzo de 1630 conservado en la Galería Uffizi, esta obra de Rubens es de tema religioso y muestra a Judit y Holofernes, personajes del libro bíblico de Judit. Los datos disponibles no permiten precisar su encargo ni su historia, así que la lectura de la escena debe apoyarse sobre todo en la imagen misma.

Abundance es el título en inglés de una obra de Pedro Pablo Rubens, pintor flamenco del siglo XVII. La ficha no aporta datos sobre su fecha, encargo ni contenido concreto, por lo que no es posible describir con seguridad la escena representada. Lo que sí puede decirse es que el título sugiere una temática de riqueza, fertilidad u opulencia, habitual en la obra del artista.

Retrato de una religiosa dedicada a la oración, fechado en 1635 y realizado al óleo. El cuadro centra toda la atención en la figura de la monja, presentada en actitud devota, sin una escena narrativa que la acompañe. Se atribuye a Rubens, y el lienzo se conserva hoy en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, donde ofrece un registro íntimo dentro de su producción.


Obra de arte religioso pintada por Rubens hacia 1627 sobre tabla. Muestra a una mujer sobre una carreta, imagen que el título, Triunfo de la Fe, sugiere como alegoría de una victoria espiritual. No hay más datos sobre su encargo o destino, así que la lectura del conjunto debe tomarse con prudencia y como orientativa.

La escena muestra a Lot y a su familia abandonando Sodoma, guiados por un ángel que acompaña al grupo durante la huida. Rubens la pintó al óleo en 1615 como obra de arte religioso. Con la información disponible no es posible precisar con seguridad su encargo, su destino original ni la recepción que tuvo entonces.


Esta obra de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1612, representa el entierro de Jesús de Nazaret, el momento en que su cuerpo es depositado tras la crucifixión. Se trata de un óleo sobre tabla de roble. Pertenece al género del arte religioso y se conserva en la Galería Nacional de Canadá.

Obra de Pedro Pablo Rubens fechada en 1615 que representa la Asunción de la Virgen, tema de arte religioso pintado al óleo sobre lienzo. Su gran formato, de unos cinco metros de altura, indica una pieza concebida para un espacio amplio. La escena se organiza en torno a la figura central de María ascendente, con una composición dinámica y un colorido intenso propio del barroco flamenco.

Esta obra de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1625 y realizada al óleo sobre lienzo, pertenece al género del arte religioso y muestra el momento de la coronación de la Virgen. Por su gran formato vertical, con más de cuatro metros de altura, se intuye que estaba destinada a un espacio de gran tamaño. La ficha no aporta más detalles sobre su encargo ni sobre su contexto, por lo que conviene limitarse a lo que la propia obra muestra.

Pintado por Pedro Pablo Rubens en 1635 con óleo sobre lienzo, este cuadro de arte religioso representa a Judas Macabeo en su triunfo. Su gran formato, de más de tres metros de altura, sugiere una obra de gran escala. Hoy se conserva en Nantes.

Óleo sobre lienzo de Rubens que muestra a Francisco de Asís recibiendo al Niño Jesús de manos de la Virgen María, con un ángel presente en la escena. Se inscribe en la pintura barroca de Flandes y en el arte religioso. La composición se organiza en torno al gesto de entrega del Niño.


Esta tabla al óleo de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1610, aborda un tema de arte religioso: la crucifixión de Jesús de Nazaret. Con los datos disponibles no es posible precisar el encargo, la composición ni el simbolismo concreto de la escena, por lo que conviene observarla con atención.

Fechada en 1608 y obra de Pedro Pablo Rubens, esta pintura representa el episodio bíblico en que Caín mata a su hermano Abel, un tema propio del arte religioso. Está realizada al óleo sobre panel de roble y pertenece a la colección de Antoine Seilern. Los datos disponibles no permiten precisar quién la encargó ni su recorrido posterior.

Esta pequeña tabla al óleo de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1609, representa a Sansón y Dalila, personajes del relato bíblico del Libro de los Jueces. Pertenece al arte religioso y se conserva en el Cincinnati Art Museum. Sus dimensiones reducidas invitan a una mirada cercana, aunque la ficha no permite precisar para quién se pintó.


Pequeña tabla de Rubens, fechada en 1628, que representa la entrada del rey Enrique IV en París, asunto propio de la pintura de historia. Sus reducidas dimensiones y la técnica al óleo sobre tabla sugieren que probablemente no fue concebida como gran composición de altar o palacio. El movimiento de la escena y la energía del trazo permiten seguir el avance de la comitiva, aunque su destinatario original no se conoce con seguridad.



Este pequeño paisaje de Rubens muestra una torre que la ficha identifica con el castillo de Elewijt, situada en un entorno rural de campos y arboleda. Realizado sobre tabla de roble, el cuadro ofrece una visión serena del terreno, donde la torre aparece como elemento principal dentro del conjunto. Su formato reducido sugiere una obra de contemplación íntima más que de gran encargo.

Óleo sobre lienzo de gran formato, fechado en 1613, dentro del arte religioso. Representa a Jerónimo, figura de la tradición cristiana. Con los datos disponibles no puede precisarse el encargo ni el contexto original, por lo que la lectura se apoya en la figura del santo y en el formato vertical y de gran tamaño de la obra.

Pintura mitológica fechada en 1616 y realizada por Pedro Pablo Rubens sobre lienzo. La escena muestra a Diana, diosa de la caza, junto a un perro de caza, un animal de caza y frutas, con la figura de Pan presente entre el grupo. El cuadro se conserva en las Staatliche Kunstsammlungen de Dresde.

Esta pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1613 y realizada al óleo, muestra a Hércules en estado de embriaguez, figura asociada a la fuerza del héroe y a una escena de exceso. Por su formato cuadrado de 220 centímetros de lado, es una obra de gran tamaño, conservada en el museo de Dresde.

Esta marina de gran formato, pintada por Rubens en 1635, muestra el mar y una embarcación. Su título inglés sitúa el asunto en el viaje de un príncipe de Barcelona a Génova entre 1634 y 1635, aunque los datos disponibles no permiten precisar más detalles de la escena. Con casi cuatro metros de ancho, el lienzo sitúa al espectador muy cerca del agua.

Esta pequeña tabla de cobre de Rubens, fechada en 1612, muestra la muerte de Hipólito, figura de la mitología griega. La ficha no permite precisar más detalles sobre su encargo ni su contexto, así que conviene limitarse a lo que la obra ofrece: una escena mitológica pintada al óleo sobre un soporte metálico, poco frecuente en su producción.

Este autorretrato de Pedro Pablo Rubens, fechado en 1618 y pintado al óleo sobre tabla, muestra al artista mirando al espectador con una expresión serena y directa. La obra forma parte de la Galería Uffizi de Florencia. Sin más datos de contexto, cabe describirla como un retrato íntimo en el que el pintor se presenta a sí mismo como sujeto principal.


Esta pequeña tabla de Rubens, fechada en 1614, muestra la Huida a Egipto en una escena nocturna iluminada por la luna. La Virgen avanza con el Niño sobre un asno, guiado por un ángel que parece abrirles el camino entre la oscuridad. El tratamiento de la luz nocturna y el contraste entre las figuras y el paisaje ilustran el interés del pintor por los efectos lumínicos dentro de un tema sagrado.

Pedro Pablo Rubens pintó esta escena del entierro de Jesús de Nazaret en 1615, con óleo sobre tabla. Pertenece al arte religioso y forma parte de la colección Antoine Seilern. Se conservan pocos datos sobre su encargo o su composición, por lo que conviene mirarla con cautela.

La obra, pintada al óleo sobre panel de roble, es una escena de arte religioso que presenta una pesca milagrosa. Sus figuras principales son un pescador y su barca, en un formato reducido que sugiere un uso íntimo o de devoción, aunque no hay datos que lo confirmen. La composición gira en torno a la embarcación y al trabajo del hombre.

Esta tabla de Rubens, fechada en 1618, representa el episodio evangélico de la pesca milagrosa. Tras una noche infructuosa, un hombre ordena a los pescadores volver a echar las redes, que se llenan hasta casi romperse. La composición es de gran formato vertical y está resuelta con óleo sobre tabla, en una obra de arte religioso cuyo destino original conviene precisar con prudencia.

Copia de Rubens de un retrato de Baltasar Castiglione que Rafael pintó hacia 1514-1515, obra original cuyo paradero actual no se menciona aquí. Rubens reproduce la figura del escritor cortesano con fidelidad a la composición de Rafael, lo que lo convierte en un testimonio del interés de los pintores barrocos por las obras del Renacimiento italiano.

Pedro Pablo Rubens pintó en 1620 esta pequeña tabla al óleo con el martirio de santa Úrsula de Colonia, tema de arte religioso. Sus reducidas dimensiones hacen pensar, probablemente, en un formato de devoción privada, aunque no se conoce con certeza su destino original.


Pieza central del tríptico que Rubens pintó para la catedral de Amberes, donde se levanta la cruz de Cristo con esfuerzo visible: los cuerpos se tensan en diagonal y las cuerdas recorren la composición. La escena, de tono dramático y gran tamaño, muestra el momento decisivo de la crucifixión. Se conserva en la catedral.

Este panel derecho pertenece a una obra religiosa pintada al óleo sobre tabla que representa la elevación de la cruz, escena de la Pasión de Cristo. En él aparecen una mujer y un niño, dispuestos con sobriedad dentro de una composición vertical de gran formato, adecuada a un espacio sagrado. Se conserva en la catedral de Amberes, lo que sitúa la obra en un contexto litúrgico.




Pintura mitológica de Pedro Pablo Rubens, fechada en 1637, que muestra a Hipodamía en el momento de su rapto por un centauro. Es una tabla pintada al óleo, de tamaño reducido. Se conserva en los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.





Boceto al óleo sobre tabla en el que Rubens representa a Venus, un tema de la mitología clásica. La obra está vinculada a la Torre de la Parada, para la que probablemente se prepararon bocetos como base de composiciones de mayor tamaño. Su pequeño formato y su factura suelta permiten seguir el modo de trabajo del pintor en la fase de ideación.

Esta pintura mitológica muestra a Ganimedes recibiendo una taza de manos de Hebe, mientras Zeus preside la escena. En la tradición clásica, Hebe era la encargada de servir el néctar a los dioses, y el lienzo recoge ese momento de relevo. Rubens la pintó en 1611 sobre un lienzo cuadrado de gran tamaño, de unos dos metros de lado, que permite situar a las figuras con amplitud.





Pequeña tabla al óleo en la que Rubens representa a un niño, identificable con Cupido por el tema mitológico, montado sobre un delfín. Fechada en 1636, pertenece al género de la pintura mitológica. Se conserva en los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica. Sus reducidas dimensiones invitan a una mirada de cerca.

Pintura mitológica de pequeño formato, realizada al óleo sobre tabla en 1636, que reúne gigantes y titanes caídos entre rocas. El título sugiere que alude al mito de la lucha de los gigantes, aunque se sabe poco del encargo y del contexto de la escena. Su tamaño reducido invita a una mirada detenida.

La obra, fechada en 1630 y realizada al óleo sobre lienzo, pertenece al género religioso y representa un milagro atribuido a Benito de Nursia. Su gran formato sugiere un espacio de representación amplio, aunque no se dispone de datos fiables sobre su encargo ni sobre el lugar para el que fue concebida.

Retrato de Paracelso, pintado por Pedro Pablo Rubens en 1625 con óleo sobre tabla. La ficha identifica al retratado como Theophrastus Bombastus von Hohenheim y muestra un libro junto a él, como parte de la composición. Es un formato vertical que se conserva en los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.

Este lienzo de Pedro Pablo Rubens muestra a san Agustín de Hipona, figura central del pensamiento cristiano, en un tono de arte religioso. Realizado en óleo sobre tela hacia 1630, pertenece al repertorio devocional del pintor flamenco. La ficha no aporta más detalles sobre su encargo o su historia, por lo que la lectura de la escena debe hacerse con prudencia.

Obra de Pedro Pablo Rubens fechada en 1620 y realizada al óleo sobre tabla. Pertenece al género religioso y muestra la coronación de la Virgen María, figura central de la composición. Los datos disponibles no permiten precisar con seguridad el encargo original ni su recorrido posterior, por lo que conviene leerla sobre todo a partir de su tema y de su técnica.



En este gran lienzo de 1633, Rubens representa a Tomiris, reina de los escitas, en el momento en que sumerge la cabeza de Ciro II el Grande en un recipiente de sangre. Junto a ella aparecen un sirviente, un perro, un vaso y un tapiz, elementos que acompañan a la protagonista en la escena.

Esta tabla de Rubens, fechada en 1618 y realizada al óleo sobre madera, forma parte de una serie alegórica dedicada a los cinco sentidos. Aquí el tacto se presenta a través de un interior abarrotado de objetos: armas, un casco, una armadura, un escudo, un cañón, una escopeta y una pintura, junto a un vaso y una pareja que se besa. La escena invita a palpar y manejar cada cosa, de modo que el sentido se traduce en materia y ocupación. Conviene leerla con prudencia, pues el sentido exacto de cada elemento no está completamente fijado.

Pintada al óleo sobre tabla, esta composición horizontal muestra un caballo y un varón, y su título la vincula con el triunfo de Enrique IV. Se fecha en 1630 y se atribuye a Pedro Pablo Rubens. Conservada en el Museo Metropolitano de Arte, su formato reducido sugiere probablemente una obra de pequeño tamaño, aunque se desconocen con certeza su encargo y su destino original.


Retrato de Agripina la Mayor y su esposo Germánico, pintado por Rubens en 1614 sobre tabla. La ficha describe a Germánico como rubio y a Agripina con joyas: un rubí, una perla y una diadema, que completan la representación de la pareja. Sin más datos sobre encargo o contexto, lectura se limita a los rasgos visibles en el retrato.



Representa el episodio bíblico en que Sansón es apresado tras revelar Dalila el secreto de su fuerza. Se trata de una obra de arte religioso fechada en 1609. Sin textos de referencia no es posible precisar el encargo, la composición ni la técnica, así que conviene observar la pintura directamente para apreciar su factura.



Estudio preparatorio en el que Rubens esboza el rapto de Ganimedes, el joven troyano que, según el mito, fue llevado al Olimpo por un águila. La obra, de pequeño formato y pintada al óleo sobre tabla, permite seguir el proceso creativo del artista. Al tratarse de un boceto, la ficha no especifica el destino original de la pintura ni detalles de su encargo.



Pintura al óleo sobre tabla fechada en 1615, obra de Rubens, que muestra a la Virgen María contemplando al Niño Jesús dormido. El tema, habitual en el arte religioso, subraya la ternura y la mirada atenta de la madre sobre el hijo. El formato reducido sugiere, probablemente, una pieza de devoción íntima.




Retrato de Nicolás Trigault, óleo sobre lienzo pintado por Pedro Pablo Rubens en 1617. Muestra al personaje que da nombre a la obra, dentro del género del retrato y en un formato de gran tamaño. Los datos disponibles no precisan el encargo ni las circunstancias de su realización, así que conviene interpretar la imagen con cautela.


Retrato pintado al óleo sobre tabla, de formato vertical y tamaño reducido, fechado en 1630 y atribuido al pintor Pedro Pablo Rubens. Pertenece al género del retrato, en el que el interés principal recae en la figura humana y en su presencia. La ficha no aporta datos sobre el modelo ni sobre el encargo.

Pedro Pablo Rubens es el autor de esta obra, cuya ficha no aporta más detalles sobre el tema, la fecha, el encargo o la técnica. Rubens fue uno de los grandes pintores del barroco flamenco, conocido por su energía compositiva, su color cálido y su manejo del cuerpo humano. Sin más datos de referencia, no es posible precisar el contenido concreto del cuadro.

Este óleo sobre tabla de Pedro Pablo Rubens, fechado en 1615, presenta a Tiberio y Agripina, figuras del mundo imperial romano. La ficha identifica a Tiberio como un hombre rubio, vinculado al emperador romano, y a una mujer que lleva perla y diadema. Él aparece con corona triunfal y manteo, mientras que el conjunto sugiere un retrato de pareja de carácter solemne. Sin más fuentes, conviene mantener cautela sobre el encargo y el contexto concreto de su realización.

Retrato de Hypolite de Male, esposa de Henri de Vicq, señor de Meulevelt, realizado por Pedro Pablo Rubens en 1625. Es una tabla pintada al óleo de formato reducido. De la retratada se conocen pocos datos: su nombre y su vínculo matrimonial. Las fechas de nacimiento y muerte no constan, por lo que la identidad de la modelo se apoya casi únicamente en el título de la obra.
Dónde ver su obra
- Museo del Prado Madrid · 53
- Museo del Louvre París · 36
- Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica Región de Bruselas-Capital · 30
- Museo de Historia del Arte de Viena Viena · 20
- Museo del Hermitage San Petersburgo · 18
- Gemäldegalerie de Berlín Berlín · 15
- Colecciones de Pinturas del Estado de Baviera Múnich · 14
- Catedral de Amberes Amberes · 10
- National Gallery de Londres Londres · 10
- Museo Metropolitano de Arte Nueva York · 10
- Johann Wilhelm von der Pfalz collection Düsseldorf · 9
- Colección de arte flamenco · 9
- Galería Palatina Florencia · 8
- Staatliche Kunstsammlungen Dresden Dresde · 8
- Museo Liechtenstein Viena · 8
- Royal Collection · 7
- Electoral Gallery Dusseldorf Múnich · 6
- Rubenshuis Amberes · 5
- Galería Nacional de Arte Washington D. C. · 4
- Palais des Beaux-Arts de Lille Lille · 4
Maestros y alumnos
Estudió con
- Tobias Verhaecht 1561–1631
- Otto van Veen 1556–1629
- Adam van Noort 1562–1641
Alumnos
- Anton van Dyck 1599–1641
- Jan Boeckhorst 1605–1668
- Justus van Egmont 1602–1674
- Erasmus Quellinus II 1607–1678
- Cornelis Schut 1597–1655
- Theodoor van Thulden 1606–1669
- Abraham van Diepenbeeck 1596–1675
- Frans Wouters 1612–1659
- George Jamesone 1589–1644
- Lucas Franchoys 1616–1681
- Cornelio Schut 1629–1685
- Willem Panneels 1600–1634
Curiosidades
Un tapiz de altar con su firma en la tumba
En 1642 su viuda hizo colocar sobre la lápida, dentro de un marco de mármol, un cuadro del propio Rubens con La Virgen y el Niño rodeados de santos. Según se cree, el pintor se representó a sí mismo en la figura de San Jorge y a Hélène Fourment en la de la Magdalena. Es una de las pocas ocasiones en que su vida privada aparece de forma tan directa en una obra destinada a un lugar religioso, y por eso ha sido objeto de atención de los historiadores.
Un pintor en la corte de Madrid y un amigo de Velázquez
Durante su segunda estancia en Madrid, entre 1628 y 1629, Rubens trabó amistad con Diego Velázquez. Fue él quien persuadió al sevillano de viajar a Italia para completar su formación, y ambos planearon el viaje juntos. Sin embargo, Rubens regresó a Amberes y Velázquez hizo el viaje sin él. Además, Rubens copió numerosas obras de Tiziano de la Colección Real, y en su inventario post mortem figuran no menos de treinta copias de obras del maestro de Cadore.
Una tregua firmada con un cuadro
Su primer gran encargo municipal en Amberes fue La Adoración de los Reyes Magos, destinado a la Cámara de los Estados, donde se celebraban las negociaciones del Tratado de Amberes de 1609. El tema aludía de forma velada a los beneficios que la ciudad esperaba del acuerdo entre España y las Provincias Unidas. Por el lienzo recibió 1.800 florines, una cifra considerable, y la obra, hoy en el Museo del Prado, se conserva como uno de los testimonios más claros del vínculo entre su pintura y la vida pública de su tiempo.